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Rodriguez Colorado pretende elegir para cargos policiales a personas ajenas al cuerpo

José María Rodríguez Colorado, director general de la Policía pretende nombrar a personas ajenas al cuerpo en puestos de responsabilidad policial. De hacerse efectiva la reforma, que aún no cuenta con la aprobación presupuestaria del Ministerio de Economía y Hacienda, supondrá un importante cambio en la estructura policial del Estado, según valoraron las fuentes consultadas, y afectará a un 80% de los cargos existentes actualmente. Por otro lado, el comisario, Manuel Ballesteros se encuentra, de hecho, al frente del mando operativo de la lucha antiterrorista, aunque aún no haya sido nombrado oficialmente.

La intención de Rodríguez Colorado, según fuentes policiales, pasa por desdoblar en dos la actual Subdirección General de la Policía. Una de ellas tendrá un carácter técnico y de gestión, a cuyo frente el actual director de la Policía pretende nombrar a una persona ajena al cuerpo. En la otra subdirección se mantendrá a un policía -un comisario principal- y su responsabilidad sobre el Cuerpo Nacional de Policía será más operativa.Las tres jefaturas de división existentes (Personal, Enseñanza y Perfeccionamiento, y Gestión Económica e Infraestructura) pasarán a depender de la Subdirección técnica y serán regidas, al menos en su mayoría, por personal ajeno a la policía.

Por otro lado, las tres Comisarías Generales con que cuenta la policía (Información, Documentación y Policía Judicial), y que son el verdadero brazo ejecutivo policial, continuarán regidas por comisarios, a las órdenes del subdirector de carácter operativo. Para este último puesto, según fuentes policiales, se mantienen como candidatos más probables -Antonio Garrido, actual jefe superior de Madrid, y Agustín Linares, jefe de la región policial de Barcelona.

Ambos comisarios cuentan con la experiencia de gestionar durante varios años las dos más importantes jefaturas regionales del Estado. En el activo de Garrido se añade el hecho de haber colaborado directamente con Rodríguez Colorado cuando este último fue delegado del Gobierno de Madrid. En supasivo, sus continuos enfrentamientos con los sindicatos policiales. Por su parte, el comisario Linares cuenta a su favor con el apoyo de altos cargos del Ministerio del Interior que se muestran convencidos de su "buena gestión" al frente de Barcelona. Sin embargo, las fuentes consultadas no descartan que la decisión final se salde con la elección de una tercera persona.

Negociación con Hacienda

El único cargo policial que tiene asegurada la continuidad es Jesús Martínez Torres, comisario general de Información. Martínez Torres cuenta con el apoyo de José Barrionuevo, ministro del Interior. Las posibilidades de mantenerse en sus puestos por parte de los otros dos comisarios generales (Francisco Saavedra Zurita, al frente de la Policía Judicial, y Miguel Fernández Robles, encargado del apartado de Documentación) son escasas, según las fuentes consultadas.Las tres Comisarías Generales que dependerán del subdirector operativo serán reforzadas con la actual Secretaría de Coordinación y Apoyo a la Jefatura de la Seguridad Ciudadana, que pasará a tener rango de Comisaría General, y a cuyo frente estará al ex coronel Fernando Blázquez Rey.

El reajuste que pretende Rodríguez Colorado se completa con la creación de un gabinete técnico, bajo las órdenes inmediatas del director general de la Policía. Para este puesto se contará con "un economista, un jurista y un todo terreno-, según las fuentes citadas.

Asimismo, en las 13 jefaturas regionales de Policía existentes se crearán secretarías de apoyo con personal igualmente ajeno al cuerpo, al menos en una primera fase. La intención del actual director de la Policía -según estas fuentes- pasa por potenciar en un futuro las plazas de personal facultativo y técnico contempladas en la ley orgánica de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. El personal ajeno al cuerpo que se pretende íncorporar a la policía en una primera fase será completado e, incluso, subsumido por estos facultativos en un "plazo lejano", según añadieron estas fuentes.

El principal escollo con que cuenta Rodríguez Colorado para efectuar la remodelación descrita reside en el incremento presupuestario que supondrá para el Estado. Las fuentes consultadas confirmaron que existen actualmente negociaciones entre los ministerios de Interior y de Hacienda con la intención de superar las diferencias.

Por otra parte, el comisario Manuel Ballesteros, que fue jefe del Mando único para la Lucha Contraterrorista (MULC) en la época de UCI), ocupa desde hace una semana la Jefatura del Gabinete de Información de la Seguridad del Estado, aunque no haya sido aún nombrado oficialmente para ello.

Ballesteros se ha mudado de despacho desde la calle de Rafael Calvo, sede de la Comisaría General de Documentación, que era su anterior destino, a la calle Amador de los Ríos, donde se encuentra la Secretaría de Estado de la Seguridad.

En medios policiales se relaciona la tardanza en el nombramiento oficial con las elecciones vascas de mañana. Manuel Ballesteros estuvo procesado por el caso del atentado del bar Hendayais.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 1986

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