Amor y destrucción
Sid and Nanpy es la crónica de un amor exasperado, romántico, entre Sid Vicius y Nancy Spungen, el bajo de los Sex Pistols y una groupie, crónica que finaliza, según prefiera el espectador, en las páginas de sucesos de la prensa amarilla o en el inventario de signos apocalípticos ideado por filósofos y peluqueros.La película oscila entre las dos posibilidades, entre la pintada que proclama la muerte del futuro y ese tópico pie de foto de las revistas del corazón, que califica de grotesca la misma minifalda que, de llevarla una de las princesas monegascas, es bautizada como graciosa.
Alex Cox no quiere engolar la voz y prefiere reconstruir los hechos sin comentarlos explícitamente. Lo hace con talento y cierta ingenuidad, quizá demasiado convencido de la importancia de lo que narra.
Sid and Nancy
Director: Alex Cox. Intérpretes: Gary Oldman, ChIoé Webb. Guión: A. Cox y Abbe Wool. Fotografía: Roger Deakins. Música: The Pogues and Pray for Rain. Británica, 1986. Estreno en Madrid en cines Benlliure, Cartago, Juan de Austria y Palacio de la Música 3.
La conversión del movimiento punk en ideología es algo excesivo, objetivo último de la película, que no acepta el carácter solitario de un romance nihilista y lo prefiere significativo. En definitiva, los méritos de la película son también sus limitaciones porque si la modestia es un valor encomiable, con ella no se fabrican obras maestras.
Película desesperanzada, con algunas pinceladas de humor, Sid and Nancy resume los 18 meses que van desde el inicio de la amistad entre los protagonistas hasta el asesinato de ella y la sobredosis que acabó con él. Entre medio hay mucha música, jeringuillas, ternura y provocación.


























































