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REPORTAJE

Euskadi invertebrada

La sociedad vasca, paralizada por la falta de comunicación

Los pesimistas juegan con ventaja en Euskadi, porque lo inverosímil no existe. "Estos son capaces de cargarse a su propio lendakari", habría dicho el pesimista total hace tres años. Y habría ganado la apuesta frente a quienes piensan que lo imposible no acontece. O bien: "Aquéllos son capaces de matar a Yoyes". O de secuestrar a un gudari (soldado vasco), o de matar a otro frente a una cueva del Gorbea, o de colocar una bomba en la avenida de San Sebastián por la mañana y pedir la negociación por la tarde. O también: de desalojar una escuela con gases lacrimógenos. La invertebración de Euskadi es consecuencia de la ausencia de un sistema de valores compartidos.

Si el diálogo resulta tan dificil es porque ya se considera establecido que cada cual -es decir cada grupo; el individuo vale lo que el grupo en que se embosca- habla un lenguaje propio, en clave no compartible.La gente se ha acostumbrado ya a contemplar cómo el discurso del otro es bruscamente interrumpido mediante la exclusión automática o la eliminación fulminante. Por eso es tan difícil entenderse. "ETA es una organización dialogante, democrática y combativa", proclama Txomin Ziluaga (de HB) en un mitin. El mismo día, desde las páginas del diario del PNV, alguien muy representativo del sector de la población con tendencia a identificarse con los que mandan se mofa de KoIdo Mítxelena tachándole de hombre-anuncio. KoIdo Mitxelena, máxima autoridad mundial en filología vasca, militante nacionalista desde su adolescencia, condenado a muerte por Franco, secretario del líder nacionalista Juan de Ajuriaguerra en la clandestinidad, probablemente el más prestigioso intelectual con que jamás haya contado el nacionalismo vasco.

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Pero en la reciente crisis del PNV se ha inclinado del lado de Carlos Garaikoetxea, e incluso ha participado en una manifestación contra la manipulación informativa denunciada por los trabajadores de la radiotelevisión vasca. Luego se le excluye: ahora no es más. que un triste hombre-anuncio, un payaso encartelado, un don nadie.

Yoyes era una heroína. Pero se traicionó a sí misma, rompió los votos, decidió vivir su vida, tuvo un hijo. "Su presencia en la calle", han escrito los presos de ETA, sus ex compañeros, en el más escalofriante documento producido por esa organización, equivalía a proclamar que la lucha armada ya no es necesaria". Eso es lo único que no puede ser puesto en cuestión, luego merecía morir. Pero ETA es una organización dialogante y democrática y, por tanto, el asunto merece ser considerado con ponderación, como hace un cura desde la revista de los clérigos y ex clérigos abertzales en su último número: analizar los pros y los contras, el debe y el haber, para concluir con un piadoso "descanse en paz Yoyes González Cataráin" (no sin antes haber pronosticado que aquí "va a haber leña para rato". Lo mismo quela semana pasada garantizó Iñaki Esnaola, de HB, en su debate radiofónico con Garalkoetxea).

"Si ganan los socialistas se demostrará que el estatuto no sirve para nada", ha opinado el mismo Esnaola, cabeza de lista de HB por Guipúzcoa. Pero el que encabeza la del PNV por Vizcaya ha pronosticado que si Benegas es el próximo lendakari -es decir, si los vascos votan de manera diferente a como deben- Euskadi puede "pasar hasta hambre". Y un editorial de Deia advierte que "votar a Garaikoetxea es votar a Benegas, porque el líder de Eusko Alkartasuna quita votos al nacionalismo". Con lo que queda cerrado el círculo. El estatuto sólo sirve si nos sirve, es deicir, si sirve para que sigamos mandando nosotros.

Ayer se mataba en nombre de la independentzia; hoy se hace en el de la autodeterminación o la negociación. Pero ¿qué tiene que ver con esas palabras la portuguesa asesinada en San Sebastián? El encapuchado que salió la semana pasada en la televisión francesa lo dejó claro: "Nuestra organización ya ha advertido a la población que se mantenga alejada de nuestros objetivos". Luego la culpa es de la portuguesa, de la niña que jugaba a la puerta de un cuartel, de los que pasean por la Avenida un sábado por la mañana. Pero no sólo de ellos. "La responsabilidad última", añadió el encapuchado, "corresponde a nuestros enemigos por pyotegerse tras los civiles".

Por lo demás, "a Felipe González", puede leerse en el editorial de la revista de los curas abertzales, "le gusta jugar con ventaja. Su corrupción y la de sus fieles lacayos será juzgada por la historia, así como su responsabilidad en que la paz no llegue mañana misrno". Porque, además, ya ha escrito el teórico abertzale Jokin Apalategui que "el prototipo del actor social de la violencia política en el País Vasco es normalmente el habitante más entregado y solidario de toda la cornunidad". Y a mayor abundamiento, Xabier Arzalluz, presidente del PNV, ya advirtió que "ETA quiere negociar y Madrid no", y que, en último término, "Madrid se Ímpone por las armas".

En un mitin del PSOE en San Sebastián, una docena de jóvenes objetores son literalmente molidos a palos por los asistentes cuando intentan desplegar carta con sus reivindicaciones. El orador les califica de "fascistas". La explicación a posteriori es ésta: "Creíamos que eran de HB". Una concejala socialista de Bilbao explica el conflicto escolar del barrio bilbaíno de San Ignacio con estas palabras.: "En las ikastolas se enseña a los niños a gritar ETA, mátalos".

¿Cuál es, entonces, el nivel de acuerdo posible, a partir de qué valores compartidos construir una comunidad? Porque si Mitxclena es un hombre-anuncio, Oteiza un renegado, Unamuno y Baroja malos vascos, Onaindía un vendido, Meabe un no-vasco y la ikastola una academia de terroristas, ¿en qué sistema de ideas y creencias apoyar un proyecto de convivencia en común?

El fracaso

La ausencia de vertebración política, manifestada en la existencia de tantos partidos irreconciliables y de instituciones públicas que compiten entre sí, es un reflejo del fracaso del proyecto de construcción nacional que ha hegemonizado el partido que ha gobernado Euskadi desde 1980. Pero también de la desvertebración social. Año y medio lleva la Universidad sin ser capaz de elegir un rector. Los sindicatos se ven si.stemáticamente desbordados; y que unos huelguistas prendan fuego a un tren (300 millones de pérdidas) casi no es noticia. La junta directiva de la patronal vasca lleva un año sin reunirse porque no se ponen de acuerdo sobre la representación de los organismos provinciales.El sistema de enseñanza se apoya en la existencia de tres redes escolares independientes entre sí: los colegios privados, la escuela pública y las ikastolas. Mientras tanto, más del 50% de los jóvenes menores de 25 años está en el paro, y Euskadi avanza con paso firme hacia la total ruina económica. Sin el acceso al mercado español, la economía vasca lograría alcanzar en un tiempo récord un nivel de desarrollo comparable al de Zambia. Pero en los mítines se sigue hablando de los derechos históricos, de la soberanía originaria, de la bota de Madrid, de la independentzia. Se secuestra y se mata en nombre de palabras, y en nombre del verbo se dispensa el crimen.

Pero si alguien afirma que la situación es desastrosa, se le mira como a un elemento disolvente, un infiltrado del enemigo. En un poema estremecedor, el escritor Jon Juaristi ha propuesto esta explicación: "Nuestros padres mintieron".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de noviembre de 1986