Elecciones en EE UU
Si el Congreso no puede controlar por más tiempo la economía, ¿qué más le queda al Congreso por hacer? Seguramente el ser congresista no va a ser tan divertido como lo era en aquellos días desafiantes en que ambas Cámaras resonaban con debates sobre cómo modificar la periodicidad del manejo de los asuntos. El Congreso, en el sentido económico, empieza a parecer una irrelevancia, y la última cosa en el mundo a la que semejante institución puede dar la bienvenida es a la irrelevancia.Y como reza el dicho, lo desconocido no puede dañarnos.


























































