La policía busca al padre de la niña violada el sábado en Entrevías

La policía prosigue la búsqueda de Antonio Otero Sanz, que en la tarde del sábado hirió a tres jóvenes en venganza por la presunta violación que sufrió su hija Sara, de 13 años, en la noche del viernes.Antonio Otero llamó a comisaría en la madrugada del domingo y el lunes, para decir que se entregarla si se dejaba en libertad a su compañera, María concepción García Castro, quien le acompañaba en el momento de la agresión a los jóvenes. Sara fue detenida por la policía en su casa y puesta a disposición judicial por complicidad en la agresión.
Muy entrada la madrugada del sábado, Sara llegó a casa y contó a su padre la violación de que había sido objeto. Según la versión de la niña, el viernes unos jóvenes que conocía le dieron a tomar unas pastillas de un medicamento, Rohipnol, que la dejaron atontada, y fue violada por un joven, que luego la condujo a una casa abandonada donde fue de nuevo violada por otros dos. Sara acudió pocas horas después de contárselo a su padre a la comisaría de Entrevías. El médico forense certificó la presunta violación.
Durante todo el sábado, Antonio Otero buscó por el barrio de Entrevías a los presuntos violadores de su hija. Les localizó por fin cuando paseaban por la calle Puerto Alazores, y les conminó a montar en su coche, diciendo que era policía. Los jóvenes sospecharon, al ver que en el coche iba también una mujer, la actual compañera de Antonio, y quisieron huir. Entonces, el padre de la niña golpeó a uno de ellos en el pecho con un martillo, se lo arrojó luego contra otro, al que alcanzó en la región occipital, y después disparó contra el tercero, al que hirió de gravedad en la región escapular derecha.


























































