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El presidente de Castilla y León dimite tras su procesamiento

El presidente de la Junta de Castilla y León, el socialista Demetrio Madrid, anunció anoche que dimite de su cargo, tras la decisión del pleno de la Audiencia Territorial de Valladolid de procesarle por la supuesta venta ilegal de la empresa Pekus, de su propiedad. Según declaró ayer Teófilo Ortega, presidente de la Audiencia, la venta de esta empresa "se hizo indiciariamente para defraudar los derechos de 13 trabajadoras". La dimisión de Demetrio Madrid se produjo tras una reunión urgente y extraordinaria del Ejecutivo regional, celebrada en Valladolid y convocada por el propio presidente.

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Demetrio Madrid López, visiblemente afectado por la tensión del momento, aunque sereno y entero, dio cuenta a las 21.45 de ayer de su decisión de dimitir. Rodeado de la totalidad de su Gobierno, señaló que, aunque la decisión de procesarle no suponía prejuzgar su culpabilidad, optaba por la dimisión. "La instrumentación política", dijo, "que de mi situación personal se ha venido haciendo y puede hacerse, mi dignidad personal, la de las instituciones y el interés del partido me aconsejaban dimitir".Demetrio Madrid continuó diciendo que ha llegado a la conclusión de que "siendo inocente" del cargo que se le imputa, "es más positivo para la democracia y para la comunidad" que representa que se someta a la acción de la justicia desprovisto de la alta responsabilidad que el pueblo de Castilla y León depositó en sus manos.

El presidente dimisionario continuará en sus funciones con carácter provisional hasta que en las Cortes regionales se produzca una nueva sesión de investidura.

El pleno de la Audiencia, órgano judicial competente en este caso, dada la condición de aforado de Demetrio Madrid, dictó también auto de procesamiento contra Esteban Cisneros Rodríguez, comprador de la fábrica, y contra Adolfo Madrid Martín, hijo del presidente del Ejecutivo regional, que supuestamente representó a la familia en los trámites de enajenación de la factoría. La resolución es recurrible en el plazo de tres días y decreta la libertad provisional de los procesados sin fianza, si bien establece el requerimiento de una fianza precautoria por valor de 17 millones de pesetas, que habrán de afrontar solidariamente, para prever las posibles responsabilidades derivadas del procesamiento.

Teófilo Ortega manifestó que la deliberación de los 13 magistrados de la sala se prolongó durante unas dos horas y media la tarde del pasado lunes. Tras resaltar que la medida no implica ningún juicio de valor definitivo, sino únicamente el reconocimiento de que "existen indicios racionales de que ha podido vulnerarse el artículo 499 bis segundo del Código Penal", el magistrado subrayó que la resolución no implica inhabilitación de ningún tipo.

Este artículo dice: "Será castigado con pena de arresto mayor [de un mes y un día a seis meses] y multa de 30.000 a 600.000 pesetas el que por cesión de mano de obra, simulación de contrato, sustitución o falseamiento de empresa, o de cualquier otra forma maliciosa, suprima o restrinja los beneficios de la estabilidad en el empleo y demás condiciones de trabajo reconocidas a los trabajadores por disposiciones legales".

Pekus, empresa textil radicada en Zamora, conoció, dentro de su carácter de mediana explotación familiar, épocas de esplendor y brillantez económica.

Según todos los testimonios, la decadencia de la factoría coincidió con la entrada en política de Demetrio Madrid durante la transición.

Sus dificultades económicas trascendieron de forma reiterada en los meses anteriores a la venta de la empresa. Ésta se materializó el verano pasado y, poco después, el comprador, Esteban Cisneros, se declaró insolvente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de octubre de 1986

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