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Chirac prefiere la cooperación bilateral en los temas de terrorismo

El primer ministro francés, Jacques Chirac, dijo ayer en Rabat que una conferencia internacional sobre terrorismo no es el mejor sistema para acabar con este fenómeno y aseguró que prefiere la cooperacion bilateral entre su país y otros Estados, cuyos resultados considera más eficaces.Chirac anunció también que Francia está dispuesta a interceder en favor de los países del Magreb ante España y se refirió, en concreto, a la reunión de este fin de semana en Zaragoza para buscar soluciones que permitan un arreglo al contencioso agrícola.

Con una conferencia de prensa el primer ministro francés dio por concluida a media tarde de ayer su visita oficial de 24 horas a Rabat, aunque anoche se desplazó a Casablanca, donde hasta esta tarde participará en las reuniones de alcaldes de grandes ciudades francófonas.

Chirac ha sido recibido en dos ocasiones por el rey Hassan II, la primera el jueves, morneritos antes de la cena oficial ofrecida en su honor, y la segunda ayer, por espacio de dos horas.

Paralelamente, los ministros del Interior marroquí, Dris Basri, y el de la Seguridad francés, Robert Pandraud, han mantenido conversaciones, esencialmente sobre el terrorismo y la imposición de visados a ciudadanos extranjeros para entrar en Francia, que afecta también a Marruecos.

Según el jefe del Gobierno francés, en su visita a Rabat se han abordado numerosas cuestiones bilaterales y, ante preguntas de los periodistas, indicó que una comisión de expertos franco-marroquíes trabaja actualmente sobre una petición de Rabat para adquirir 24 unidades del moderno avión de combate Mirage 2.000.

También precisó, a consecuencia del conflicto del Sáhara, que su país no se interferirá en asuntos entre Estados soberanos y amigos, aunque es partidario de que se llegue a una solución pacífica.

Chirac dijo que sabía distinguir entre el terrorismo y el rriundo árabe, por lo que Francia no está dispuesta a cambiar su política al respecto, y recordó que la imposición del visado a ciudadanos extranjeros era una medida transitoria y que había recibido la comprensión como respuesta por parte de muchos países, entre ellos los que integran el mundo árabe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de octubre de 1986