El escaso crecimiento económico y el fuerte déficit de EE UU fuerzan una nueva baja del dólar en los mercados internacionales

El dólar sufrió ayer un fuerte y nuevo debilitamiento en los mercados. internacionales de divisas, como consecuencia, según señalan los expertos, de las recientes declaraciones de James Baker, secretario estadounidense del Tesoro, a la agencia Reuter, en el sentido de que el valor de la divisa norteamericana deberá seguir bajando para reducir el déficit comercial de EE UU, que ya se cifra en 200.000 millones de dólares.

A las malas noticias sobre la economía de Estados Unidos se unió ayer la confírniación de que su crecimiento fue sólo de un 0,6% entre abril y junio, el porcentaje más bajo desde la última recesión de 1982. Esta cifra supone que el crecimiento económico de EE UU en la primera mitad de 1986 ha sido de un 2,2%.Los mercados asiáticos de divisas respondieron con una fuerte baja a las declaraciones de James Baker. El dólar cerró ayer en Tokio a 154,25 yenes, contra los 155,95 del día anterior, mientras que los mercados europeos también registraron un debilitamiento de la divisa norteamericana. En París, el dólar perdió ayer posiciones frente a la moneda francesa, cotizándose al finalizar la jornada a 6,5840 francos, tras haber cerrado el miércoles a 6,6780. Durante la sesión de ayer en Nueva York y Francfort, el dólar cayó rápidamente por debajo de los dos marcos, listón que no había rebasado desde enero de 1981. España tampoco fue una excepción, y la divisa norteamericana registró el mínimo del año con respecto a la peseta, con un cambio, al cierre de la jornada, de 132,20 pesetas por dólar. Sólo en Londres la divisa de EE UU mantuvo su valor, debido, sobre todo, a la carrera a la baja emprendida por la libra esterlina.

Los analistas interpretaron las declaraciones del secretario del Tesoro norteamericano como una nueva presión de EE UU a Japón y la República Federal de Alemania (RFA) para que reduzcan sus tipos de interés. "A no ser que otros países tomen medidas para reforzar el crecimiento económico, serán necesarias nuevas bajas en los cambios de divisas para reducir los desequilibrios comerciales", afirmó Baker.

Firmes ante EE UU

Sin embargo, Karl Otto Poehl, presidente del Bundesbank (banco central alemán), ha señalado que permanecerá firme ante las presiones estadounidenses para que reduzca los tipos de interés. Incluso el ministro de Finanzas alemán, Gerhard Stoltenberg, salió ayer al paso de las acusaciones de EE UU de que la RFA no hace suficiente, para dinamizar la economía mundial y ayudar a equilibrar la balanza comercial norteamericana. "Estas demandas para que bajemos los tipos y aumentemos nuestras importaciones son inapropiadas, ya que sobreestiman la relativa importancia de la economía alemana en el mundo", afirmó Stoltenberg.

Tanto el ministro de Finanzas alemán como el presidente del Buridesbank viajarán a Washington la próxima semana para asistir a la reunión del Fondo Monetario Intemacional (FMI), donde abordarán este tema.

El presidente del Banco de Japón, Satoshi Sumita, también ha bloqueado la posibilidad de real¡zar nuevos cortes en los tipos de interés, basándose en que la pollítiea monetaria japonesa es ya suficientemente relajada y podría hacer muy poco para ayudar al crecimiento económico mundial. Siguiendo el ejemplo de Japón y la RFA, el ministro francés de Finanzas, Edouard Balladur, reafirmó ayer que Francia no tiene ninguna intención de cortar los tipos unilateralmente. "Nosotros ya hemos puesto nuestro grano de arena, ya que en nuestro país los intereses han bajado un 1,5% de media desde el mes de marzo", indicó. Por el contrario, Suecia decidió ayer reducir su tasa de descuento a un 7,5%, desde el 8% anterior.

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