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El informe soviético sobre Chernobil permite a los expertos proponer nuevas medidas de seguridad nuclear

Un catálogo de 113 propuestas para la cooperación internacional en materia de seguridad nuclear y un claro reforzamiento del papel de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) son los resultados inmediatos de la conferencia de SM expertos nucleares que concluyó ayer en Viena el análisis del informe soviético sobre el accidente en la central soviética de Chernobil. Además, el encuentro en la capital austriaca ha supuesto una clara demostración de la voluntad de la Unión Soviética de poner a disposición de la comunidad internacional la información sobre causas y consecuencias del accidente que el 26 de abril provocó la destrucción de uno de los reactores de la citada central.

"La reunión había despertado grandes expectativas, pero la cantidad y la calidad de la información presentada por la Unión Soviética ha superado con mucho todas las previsiones", manifestó ayer en conferencia de prensa el suizo Rudolf Rometsch, quien presidió el encuentro. La reunión ha supuesto, según se coincidía en los pasillos de la conferencia, un salto cualitativo en la cooperación internacional en materia de seguridad nuclear. La URSS ha expresado su disposición a seguir facilitando datos sobre los estudios epidemiológicos, que en parte llevarán años, y facilitar información adicional a aquellos países que lo soliciten.

Según aseguró Rometsch, el informe y las explicaciones de los científicos soviéticos a los centenares de preguntas planteadas durante los cinco días en Viena han facilitado un enorme caudal de información que revertirá en beneficio de la seguridad nuclear en todo el mundo.

Los expertos han podido hacerse con una detallada impresión de cómo en cuatro segundos, cuando era la una, 23 minutos y 43 segundos del día 26 de abril, se produjo la explosión que destruyó el reactor, tras un experimento repleto de negligencias inexplicables por parte de los técnicos, que habían desconectado todos los sistemas de seguridad.

Formación del personal

El informe explica cómo en menos de un segundo se disparó la temperatura del reactor desde un 7% al 10.000% de su valor nominal, tras lo cual se produjo una segunda explosión.

En el carácter de esta segunda explosión no hubo acuerdo entre los expertos. Algunos consideran que ésta no fue una explosión de vapor como aseguran los técnicos soviéticos.

El ejemplo de la cadena de violaciones de las reglas esenciales de seguridad nuclear cometidas por el personal de la central de Chernobil ha servido para analizar la interacción hombre-máquina en las centrales, y ha supuesto ya, según anunció ayer el jefe de la delegación soviética, Valery Legasov, importantes cambios en la formación técnica del personal especializado en la URSS, así como la revisión de todos los reactores del tipo RBMK-1000, como el siniestrado en Chernobil.

Rometsch destacó asimismo la especial importancia que para la comunidad internacional tiene la información sobre los efectos médicos y radioecológicos habidos tras el accidente. Calificó de "impresionante" el informe sobre las medidas de seguimiento y asistencia médica aplicados en la URSS.

De este informe se han extraído lecciones de vital importancia para el tratamiento de radiaciones tanto agudas como menores. Así, por ejemplo, han surgido dudas sobre la necesidad de trasplante de médula ósea en el tratamiento de afectados por radiaciones agudas, práctica que en muchos casos ha resultado contraproducente en la URSS.

El catálogo de medidas propuestas por los especialistas en Viena incluye toda una serie de fórmulas de cooperación internacional con intercambio institucionalizado de información, mucha de ella a través de la AlEA.

Defensa de la energía nuclear

El jefe de la delegación soviética defendió ayer la decisión de su país de proseguir con el desarrollo de la energía nuclear, "ya que su abandono sería una tragedia que nos situaría ante peligros muchos mayores".

El director de la AIEA, el belga Hans Blix, mostró ayer de nuevo su confianza en la energía nuclear, agradeció la franqueza soviética -que, según dijo, ha supuesto una gran aportación a la creación de confianza en las relaciones internacionales- y felicitó al Gobierno soviético por haber proporcionado "un informe que nos ha impresionado a todos". La URSS anunció que 14 de los 27 reactores del tipo RBMK han sido desconectados para amplias reformas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de agosto de 1986

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