"Una guerra civil no es un acontecimiento comemorable", afirma el Gobierno

"Una guerra civil no es un acontecimiento conmemorable, por más que para quienes la vivieron y sufrieron constituyera un episodio determinante en su propia trayectoria biográfica", afirma el Gobierno en un comunicado difundido a mediodía de ayer. El Ejecutivo añade que "es definitivametente historia, parte de la memoria de los españoles y de su experiencia colectiva".

"Pero", agrega el comunicado, "no tiene ya -ni debe tenerla- presencia viva en la realidad de un país cuya conciencia moral última se basa en los principios de la libertad y de la tolerancia". Tras felicitarse porque España ha recuperado "las libertades que quedaron bruscaniente interruimpida.s en 1936", el Gobierno afirma que quiere "honrar y enaltecer la memoria de todos los que, en todo tiempo, contribuyeron con su esfuerzo, y muchos de ellos con su vida, a la defensa de la lábertad,y de la democracia en España", y recuerda además "con respeto a quienes, desde posiciones distintas a las de la España democrática, lucharon por una sociedad diferente, a la que también muchos sacrificaron su propia existencia".El Gobierno manifiesta su esperanza de que "nunca más, por ninguna razón, por ninguna causa, vuelva el espectro de la guerra y del odio a recorrer nuestro país, a ensombrecer nuestra conciencia. y a destruir nuestra libertad".

"Por todo ello", concluye la nota, "el Gobierno expresa también su deseo de que el 50º aniversario de la guerra civil selle definitivamente la reconciliación de los españoles".

Acto 'ultra'

Unas 2.000 personas asistieron ayer en la plaza de toros de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) a un mitin convocado por ex dirigentes de Fuerza Nueva para conmemorar el aniversario de la guerra civil. El acto fue presidido por Blas Piñar, quien hizo un relato histórico de las circunstacias que originaron el conflicto, justificó la "insurreción armada" cuando los gobernantes "destruyen el alma de los pueblos" y criticó con dureza -con referencías al Rey- la retirada de monumentos y placas dedicadas a Franco.Con anterioridad a Piñar, intervinieron Vicente Castelló Ruiz, presentado como "representante de Argentina", quien calificó a Franco como "el hombre que libró a España del marxismo"; José Anglada, de Vich, afirmó: "el Ejército tiene el deber de levantarse en armas cuando España está en peligro"; y Luis Cillero, de Valladolid, quien calificó de "traidor" a Fraga y dijo que muchos están dispuestos a salvar a España "porque los traidores y los perjuros la han destrozado". Muchos de los asistentes portaban banderas españolas con el antiguo escudo y en la puerta del coso se vendían bustos y retratos de Franco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 18 de julio de 1986.

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