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Monitores de una colonia de verano denuncian las condiciones en que se encuentran 120 niños

Unos 120 niños, de edades comprendidas entre los siete y los 15 años, viven "en pésimas condiciones" en una colonia de verano organizada en el colegio público de la localidad de La Cabrera, a 60 kilómetros de Madrid, según denunció un portavoz de la mayoría de los monitores que tienen a su cargo a los niños. "Las ratas llegan a los alimentos, que se amontonan en el almacén de la cocina, y algún niño ha tenido que dormir sobre somieres por falta de colchones" aseguró la misma fuente. La Dirección Provinciall de Educación, organismo del que depende el centro, afirmó que las condiciones eran buenas.

En el patio del colegio, que bordea la carretera Madrid-Burgos, se encontrabaja ayer al mediodía varias decenas de niños. Uno de los monitores, armado con una manguera, refrescaba a los pequeños, mientras desde los altavoces se pedía a los que no se habían duchado que pasasen por el patio.Tras el manguerazo, los pequeños extendían su toalla sobre la tierra y aprovechaban para tomar un poco de sol antes de la hora de la comida. Más de 90 niños de los que se encuentran en el centro proceden de Galicia, y el resto son de Madrid. El tiempo de estancia en la residencia es de 15 días. A los actuales inquilinos les sustituirán el próximo día 15 niños procedentes de Ceuta.

Cristales rotos

Las condiciones del colegio, que fue habilitado como residencia en los últimos días de junio, "son pésimas", aseguró uno de los monitores. El patio interior de juegos tiene los cristales rotos, y en el local hay numerosos restos de pupitres rotos. La iluminación del patio exterior está conectada a uno de los enchufes del patio interior. El enchufe está cubierto con unos maderos para que no se acerquen a tocarlo los niños.En las habítaciones de los niños, que son las mismas aulas, hay amontonado un buen número de literas. No se ven armarios de ningún tipo, y la ropa se guarda en las misma" bolsas de viaje.

Los monitores del centro denunciaron también que no existen lavadoras, y que no se puede cambiar la ropa de las camas.

"Para limpiar su ropa, los niños bajan a un lavadero que hay en el pueblo, y allí, sobre unas pilas, lavan sus vestidos'.

Una parte de los monitores, que afirma tener de su lado a los niños, pidió recientemente la dimisión del director, Mateo Añover, y solicitó a la dirección de colonias del Ministerio de Educación el envío de un inspector para comprobar la situación del centro. "De nada ha servido, ya que el inspector se ha puesto del lado del director, que sigue en su puesto", manifestó un portavoz de los monitores denunciantes, que han amenazado con medidas de presión "tales como un corte del tráfico de la carretera N-1, Madrid-Burgos".

El director del centro, Mateo Añover, no quiso hacer ninguna declaración. Un portavoz de la Dirección Provincial de Educación aseguró, sin embargo, que las condiciones del centro son normales" y que los niños "están bien". La misma fuente precisó que si existe alguna deficiencia, se debe "exclusivamente a que se ha tenido que habilitar ese centro con el material procedente de la Quinta de El Pardo, que se encuentra en obras". El portavoz negó que se carezca de rolpa para las camas, puesto que se liabía llevado a lavar a un pueblo cercano. Sobre las condiciones del almacén de la cocina, aseguró que "está así porque van a reparar una cámara frigorífica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de julio de 1986

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