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El problema del terrorismo, ausente en las conversaciones de los dos ministros

Las delegaciones irlandesa y española, presididas por los ministros de Asuntos Exteriores, Peter Barry y Francisco Fernández Ordóñez, mantuvieron ayer un almuerzo de trabajo donde no hablaron específicamente del terrorismo de ETA, según fuentes de la delegación española. Estos informantes indicaron que, por parte irlandesa, se ofrecieron detalles sobre una reciente entrevista del embajador de ese país en Roma con el líder libio, Muammar el Gaddafi, para pedirle que cesara en su apoyo al movimiento terrorista IRA.

El terrorismo preocupa especialmente al Gobierno de Dublín, y en algunas ocasiones se han señalado contactos entre ETA y el IRA pero, pese a la insistencia de los informadores españoles, fuentes diplomáticas recalcaron que el problema del terrorismo vasco no estuvo presente en la conversación.

Por otra parte, Fernández Ordóñez comentó que durante la reunión con su homólogo irlandés había tratado, fundamentalmente, problemas relacionados con la Comunidad Europea y en concreto las perspectivas de los próximos seis meses, en que la presidencia comunitaria corresponde al Reino Unido.

La política agrícola y los problemas financieros de la CE ocuparon parte de la conversación. Fernández Ordóñez afirmó que el ministro Barry se había interesado especialmente en la situación de Centroamérica, un área casi desconocida, diplomáticamente, para los irlandeses. En cuanto a los problemas pesqueros entre España e Irlanda, ambos ministros se felicitaron por el hecho de que desde hace meses no se hayan producido incidentes, dijo Fernández Ordóñez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de julio de 1986