Un guardia civil muere en Mondragón en un atentado terrorista

Un cabo primero de la Guardia Civil, Antonio Ramos Ramírez, de 31 años, destinado en el cuartel de Oñate, fue tiroteado y muerto anoche en Mondragón (Guipúzcoa) por un comando terrorista que presumiblemente pertenece a ETA Militar. El atentado se produjo a las 23.07, en el barrio de San Andrés, en el momento en que Antonio Ramos, acompañado de una mujer, abandonaba al volante de su coche las proximidades del bar en el que había permanecido. Varios individuos, en un número no determinado, tirotearon el vehículo a corta distancia, alcanzando al cabo primero en el corazón y en el brazo izquierdo.

Antonio Ramos, natural de Espera (Cádiz), casado y padre de un hijo de cinco años, cayó sobre el volante ligeramente inclinado hacia la derecha, herido de muerte. Los miembros de la Cruz Roja que trasladaron al herido han indicado que el guardia civil, que vestía de paisano, apenas tenía pulso en el momento en que acudieron a auxiliarle. El herido ingresó cadáver a las 23.30 horas en el centro asistencial de Mondragón. El parte médico facilitado señala que Antonio Rámos fue alcanzado por un disparo en el espacio intercostal izquierdo en la línea medioclavicular, y por otros dos en el brazo izquierdo.Fuentes de la Guardia Civil señalaron por su parte que los disparos fueron realizados en una trayectoria de arriba abajo, y a corta distancia, dato que permite suponer que los asesinos se acercaron a pie hasta el coche, aprovechando que el vehículo acababa de iniciar la marcha. El Talbot Horizon de color oscuro, matrícula de San Sebastián 1943-T, que presentaba un total de 10 impactos, quedó, tras el atentado, cruzado en la calle del Doctor Bañez, a poca distancia del bar en el que hasta momentos antes había permanecido.

Fuentes de la Cruz Roja han indicado que la acompañante del cabo primero sufrió un ataque de nervios. La mujer, una chica joven que aparentaba menos de 25 años, fue presa de la histeria y repetía que ETA Militar mató a su primo en el anterior, atentado ocurrido en Mondragón.

El cuerpo del guardia civil asesinado permanecía en el centro médico a primeras horas de la madrugada de hoy, a la espera de que la juez ordenara el levantamiento del cadáver. La Guardia Civil instaló en los accesos de Mondragón severos controles.

Portavoces del cuartel de la Ertzantza (Policía Autónoma Vasca) de Mondragón manifestaron que el cabo primero debió de repeler la agresión, ya que en su mano tenía un arma que había sido disparada. De los 10 impactos de bala que mostraba el coche, dos fueron causados desde dentro del vehículo.

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