Fraude fiscal
Es asombroso que estemos vendiendo el país, hipotecándolo, con un déficit que acobarda, mientras se defrauda al fisco en las declaraciones de renta, sociedades, IVA y demás impuestos.Muy pronto comenzarán a pulular por las carreteras españolas los primeros coches Mercedes pagados por el IVA. No nos extrañe, pues hay profesiones cuyas rentas, todas cortadas por el mismo patrón, salen a devolver, no pagan ni un duro y raro es el que no tiene un chalé en la sierra, surgido en los últimos años.
Los que pagan, empleados, empresarios y profesionales honrados, piden justicia. ¿Por qué hemos de meter en la cárcel a un chorizo por robar 50.000 pesetas y no a un mangante de renta que no paga un duro y que, eso sí, utiliza las carreteras que él no ha contribuido a realizar?
Nadie quiere revoluciones burguesas ni proletarias, porque no conducirían hoy más que a la miseria, pero sí se pide a gritos desde todos los ángulos, con la sola aspiración de que paguemos todos para pagar menos, la única revolución posible: la renta, el patrimonio, y el IVA, como impuestos redistribuidores de la riqueza.
El fracaso o el éxito de los Gobiernos españoles, el actual y los que le sucedan, estará en proporción directa a un acierto o desacierto en aplicar y hacer pagar los impuestos que nos correspondan.
La mayoría se jacta de no pagar o de hacer declaraciones de impuestos fraudulentas. Estos señores poseen coches o chalés que no son suyos, sino de Hacienda, o más bien de todos. Los demás están pagando lo que ellos no pagan, y como consecuencia tenemos déficit y estamos empobreciendo el país.
Señores del Gobierno: más de 500 personas, y ustedes lo saben, van a la cárcel en Francia al año por impago de impuestos; en Italia, 2.200, etcétera. También y con más rigor en EE UU.
¿Cómo es posible que en España no haya ni uno, cuando ustedes mismos reconocen que hay de uno a tres billones de fraude?
Justicia, por favor.-


























































