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El Ejército colombiano anuncia éxitos frente a la guerrilla, en vísperas de elecciones

El Ejército colombiano ha desplegado en las últimas semanas, cuando falta apenas un mes para las próximas elecciones generales, una fuerte ofensiva contra los guerrilleros del denominado Batallón América, en la que, según las versiones oficiales, ha obtenido importantes éxitos que le han permitido desmantelar el grupo insurgente. A su vez, se hizo público el enfrentamiento entre dos grupos armados, el Ricardo Franco, de origen comunista, y el Movimiento 19 de abril (M-19).De acuerdo con un informe de las Fuerzas Armadas colombianas, 80 guerrilleros del Batallón América murieron durante los combates con el Ejército en el suroeste del país. El Batallón América está integrado por unos 500 hombres del M-19 y del grupo indigenista Quintín Lame, de Colombia; de Alfaro Vive, de Ecuador, y el movimiento Tupac Amaru, de Perú.

Esta abultada cifra de bajas en las filas de la guerrilla se debe, según el Ejército colombiano, a las diferencias surgidas entre los dos comandantes del grupo multinacional, Carlos Pizarro y Gustavo Arias, Boris, ambos del M-19. Mientras Pizarro, cuyas ideas lograron imponerse, es partidario de un enfrentamiento frontal con las unidades del Ejército, Boris se inclina por la tradicional táctica de la guerra de guerrillas, basada en enfrentamientos de pequeños grupos contra las tropas gubernamentales, dice la información oficial. Sin embargo, un comunicado del M-19 desmiente que existan diferencias entre sus jefes.

Muerte de un guerrillero

La opinión pública colombiana se vio sorprendida en días pasados porque el grupo Ricardo Franco se declaró autor de la muerte de uno de los fundadores del M-19, Augusto Lara. Mediante carta enviada a diferentes medios de comunicación el Ricardo Franco informó que había aplicado "la justicia revolucionaria al traidor Augusto Lara". El cadáver del militante del M-19 fue hallado el 11 de febrero último en una calle al sureste de Bogotá, atado, amordazado y con varios impactos de bala.

El grupo Ricardo Franco surgió en 1982 como una escisión de la guerrilla comunista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que es la más numerosa del país y cuenta con 7.500 hombres armados repartidos en 27 frentes militares. La organización disidente adquirió notoriedad al conocerse en diciembre del año pasado que su dirección nacional había ordenado matar a 164 de sus militantes, a los que previamente había torturado, bajo la acusación de "ser infiltrados del Ejército". Sin embargo, los dirigentes nunca presentaron pruebas concluyentes de tal afirmación.

Esa acción les acarreó críticas de todos los sectores: el Ejército dijo que era "salvajismo", y el Partido Comunista colombiano afirmó que se trataba de una "versión criolla" del genocidio de Pol Pot en Camboya o de Sendero Luminoso en Perú. Del mismo modo, el M-19 calificó el hecho como un "crimen exasperante, indigno e injusto" perpetrado con "la excusa inaceptable" de ser agentes del Ejército colombiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de marzo de 1986