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Iberia investiga quién pidió a la Guardia Civil que entrara en el vuelo Madrid-Valencia

Un portavoz oficial de la compañía Iberia manifestó ayer que se había abierto una investigación para conocer -ayer aún no había resultados oficiales- la persona o departamento que pidió a la Guardia Civil que reprimiera el pasado sábado la protesta del pasaje del vuelo 424 Madrid-Valencia. El presidente de Iberia, Narcís Andreu, ha presentado excusas a Manuel Ganent, diputado valenciano del CDS, que viajaba en dicho avión.

El diputado presentará hoy mismo en el Parlamento, según declaró ayer, una pregunta al Gobierno sobre las causas que motivaron la entrada de la Guardia Civil, metralleta en mano, en el avión. Manuel Gallent solicita igualmente información sobre la persona o personas que dieron la orden para que se produjera esta intervención, informa Juli Esteve.Un portavoz oficial de la compañía Iberia señaló ayer a este respecto que estaba recabando los primeros datos para poder elaborar un informe sobre lo sucedido, razón por la cual todavía desconocía la fuente de la que partió la denuncia a la fuerza pública. El portavoz precisó también que "el único que puede autorizar la subida a bordo de una persona sin tarjeta de embarque es el comandante de la nave", pero insistió en que, dado que el comandante Díaz Sintes -que pilotaba el Boeing en el que se registró el incidente con el pasaje- no estaba localizable ayer, era difícil precisar de dónde partió la decisión.

Los incidentes que se registraron en el Boeing de Iberia que cubría el vuelo 424 entre Madrid y Valencia estuvieron motivados por el retraso de una hora al que estuvo sometido el despegue de la nave como consecuencia de otro vuelo anterior. Fuentes de Iberia precisaron que dicho vuelo, que se había iniciado en Madrid con destino a Sevilla, partió con retraso por una avería en el motor.

Ello motivó que el vuelo de regreso acusara el mismo desajuste horario, que se agravó además por la saturación que se había producido entre tanto en el tráfico aéreo. En consecuencia, los pasajeros del vuelo Madrid-Valencia embarcaron con retraso, por lo que protestaron airadamente, y se produjo la irrupción de tres guardias civiles en el aparato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 1986

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