Tres vivas
Lo tengo comprobado en mi sonoscopio personal. Cuando alguien invita a gritar viva España, aquello es una orgía de decibelios (¡amamos a España tanto ...!) cuando se grita viva la Constitución, porque no se diga que no somos demócratas de toda la vida, el grito es también bastante unánime y con sonrisas complacientes (¡ele, nuestra Constitución, sí señor ... !). Pero cuando se grita viva el Rey, ¡ay!, más de uno se escaquea. Mi sonoscopio lo detectó el día de la jura del Príncipe de Asturias. Los tres vivas no fueron igual de sonoros. Que en las honras fúnebres del almirante Colón Prado de Carvajal el viva al Rey sólo fuera secundado por unos pocos nada me extraña; lo que sí me preocupa es que no se grite con uniformidad en el Parlamento. El colmo sería que los que callan allí, porque no otorgan, fueran los mismos que lagrimeaban cuando se enteraron que el 23 de febrero de 1981 el Rey aparecía en TVE para detener un golpe militar que ahora resulta que fue un éxito... ¿Y no lo fue?Jamás tuve veleidades monárquicas, pero hay que dar al César lo que es del César. ¡Porca miseria!.-


























































