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La CEOE amenaza con abandonar la comisión del IVA

ENVIADO ESPECIALEl presidente de la patronal CEOE, José María Cuevas, anunció el jueves en Bruselas el probable abandono de la comisión mixta de seguimiento sobre la aplicación del IVA, dado que el Gobierno mantiene una postura "amenazante e inflexible en la aplicación del impuesto". Cuevas puso como ejemplo el hecho de que Hacienda haya desoído la solicitud de ampliar el plazo, que finalizó ayer, para presentar el inventario de existencias.

La relación de stocks presentada a Hacienda servirá para deducir, a la hora de liquidar el IVA, los impuestos que gravaron a los productos en almacén adquiridos hasta el 31 de diciembre de 1985. Los empresarios argumentan que no han dispuesto de tiempo suficiente para hacerlo.

"Los empresarios están obligados a gestionar el impuesto más complejo del mundo, lo cual les provoca perjuicios económicos y de gestión. Estas actitudes", señaló Cuevas, "sólo sirven para crear más desorden y crispación". Admitió que había una coincidencia en la necesidad de reformar el reglamento del IVA, aunque -precisó- el Gobierno nunca había hablado de cuándo se llevaría a efecto.

Más paro

El presidente de la patronal pronosticó asimismo que se presentan perspectivas "muy negras" para el empleo y la economía si el Gobierno no adopta medidas que permitan a las empresas españolas situarse en un nivel de competitividad similar al de las industrias europeas.La entrada en la CE es una situación nueva, que va a ocasionar mayores dificultades a la economía. Éste fue el mensaje que la plana mayor de la CEOE, con ocasión de la inauguración el jueves de la oficina de la organización empresarial ante la Comunidad, transmitió al presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, al vicepresidente Manuel Marín, a Abel Matutes y a otros comisarios. "El año 1986 va a ser complejo para nuestra economía y se corre el peligro de que los compromisos electorales sirvan para retrasar las decisiones. El tipo de ayudas necesarias no tienen origen en Bruselas, dependen de nuestro Gobierno", señaló Cuevas.

En su opinión, la empresa española soporta costes de energía y cotizaciones a la Seguridad Social más altos que en el resto de Europa. El fin de la desgravación fiscal a la exportación ha empeorado la situación de sectores como la siderurgia (los países comunitarios han presentado en enero solicitudes de venta "20 veces superiores a las importaciones de 1985), y el textil se enfrenta a una competencia desigual con los productos de Extremo Oriente y Portugal.

Aunque la normativa comunitaria no obliga a España a conceder más facilidades al despido, los emprersarios argumentan su conveniencia "cuando es algo que la mayoría adopta". Por eso, "es necesario actuar en muchas direcciones a la vez; y si no, que nadie se extrañe que esa política produzca desempleo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de febrero de 1986