Cerrada la crisis del Gobierno cántabro tras dos meses de enfrentamientos

El presidente del Gobierno regional, Ángel Díaz de Entresotos, nombró ayer vicepresidente del Ejecutivo cántabro al dirigente del PDP Lucas Martínez Díaz, quien sustituye al presidente regional del partido democristiano, Ambrosio Calzada. Asimismo, el presidente del Gobierno cántabro aceptó la dimisión presentada por el consejero de la Presidencia, Manuel Pardo Castillo, designando para dicho cargo al hasta ahora director regional de la Función Pública y miembro de la ejecutiva regional de AP, Ramón de la Riva López-Dóriga. Con estos nombramientos se cierra la crisis abierta en Coalición Popular y en el Gobierno cántabro hace dos meses.

El acuerdo alcanzado el pasado martes en Madrid, en la reunión celebrada por el presidente cántabro y los secretarios generales de Alianza Popular y el Partido Demócrata Popular, se concretó ayer con la designación de un nuevo presidente y del consejero de la Presidencia. La salida del anterior responsable de dicho departamento, Pardo Castillo, había sido colocada por el PDP en primer lugar de la negociación y estaba considerada como condición indispensable para resolver la crisis. El presidente cántabro, que durante dos meses se negó a prescindir de uno de sus más estrechos colaboradores, se vio obligado finalmente a aceptar la dimisión de Pardo Castillo, que incluso había sido sugerida por su propio partido, AP.La solución dada por el presidente del Gobierno cántabro al conflicto interno de Coalición Popular podría, sin embargo, acrecentar la tensión en el grupo parlamentario y en el seno de los dos partidos coligados. Para mañana, lunes, se ha convocado al Grupo Parlamentario Popular, al que se le prometió información de la remodeción del Gabinete y que ha conocido los nombramientos a través de los medios de comunicación. En AP, un sector entiende que el cese de Pardo Castillo es una concesión al PDP que no debía haberse realizado.

Disconformidad en el PDP

Sin embargo, el conflicto interno más importante afecta al hasta ahora unido PDP. Dos de sus diputados regionales, que ostentan también destacados cargos en la dirección del partido, han mostrado su disconformidad con la designación de Martínez Díaz como vicepresidente del Gobierno. La actitud crítica podría estar relacionada con las expectativas creadas para que uno de ellos, el diputado y portavoz del Grupo Parlamentario Popular, José Ramón Montes, ocupara el citado cargo en el Gobierno regional. Los dos diputados del PDP no abandonarán por el momento la disciplina del grupo parlamentario conservador, actitud que podría darse entre algunos militantes de AP o independientes enfrentados a la dirección regional del partido.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS