Comienza la reconstrucción de El Descanso, destruido por una bomba hace ocho meses

El propietario del restaurante El Descanso ha iniciado las obras de reconstrucción cuando se cumplen ocho meses de la tragedia en la que murieron 18 personas y 82 resultaron heridas, por la explosión de una bomba. La idea de José González Collía es inaugurar el nuevo restaurante el próximo mes de mayo, cuando haya pasado un año del atentado terrorista, cuya autoría nunca llegó a establecerse con certeza.

Las obras del nuevo establecimiento, en el kilómetro 14 de la carretera de Madrid a Barcelona, se encuentran en la fase previa a la cimentación. Sobre el terreno se ha dibujado la planta del inmueble. Hay una excavadora y material de construcción. La constructora asegura que para febrero estará completada la estructura.El propietario, José González Collía, de 54 años, asturiano, quedó enterrado bajo los escombros durante hora y media, en la noche del día 12 de abril pasado. No ha olvidado el tiempo que pasó bajo los cascotes y todavía le parece que huele a tierra cuando respira hondo.

Su esposa, Magdalena Canga, se salvé por los pelos. "Un momento antes de la explosión había bajado de nuestra vivienda, que se encontraba en la primera planta, sobre la barra", recuerda la mujer. "La bomba había sido colocada en un radiador, en la entrada del restaurante, y la planta superior se derrumbó sobre los clientes que esperaban en la barra".

Empezar de nuevo

La familia González se encontró tras la catástrofe con que había perdido todo. "Los primeros meses", explica Magdalena, "los pasamos en un estado de depresión tremendo. Llegamos a preferir haber muerto. No sabíamos qué hacer ni teníamos otras posibilidades de trabajo. Después pensamos que podíamos empezar de nuevo, por nosotros y por los 16 empleados, que ahora están en el paro". Para levantar el negocio recurrieron a la compañía de seguros, pero la póliza no cubría daños por terrorismo".El Consorcio de Seguros se hizo cargo de la deuda. Les dieron 13,5 millones de pesetas, cantidad por la que estaba asegurado el local. Con ese dinero y los 21 millones que les facilitará el Fondo de Solidaridad del AES hay para empezar las obras, explica González. "El resto, hasta cubrir los 50 millones que se necesitan", continúa, "los conseguiremos mediante un crédito de la Caja de Ahorros y otras colaboraciones de empresarios de la hostelería y de los distribuidores y de las empresas que venden el mobiliario".

La ayuda económica no servirá para pagar todo. González Collía asegura que para hacer frente a las deudas recurrirá al trabajo, como han hecho siempre. Se conforma con inaugurar en mayo y que la temporada de verano sea buena. El empresario, que empezó a trabajar como camarero en El Descanso, compró el negocio hace siete años. "La bomba lo destruyó cuando habíamos conseguido pagarlo y hacerlo rentable". El nuevo restaurante El Descanso ofrecerá al público las mismas especialidades del otro local: costillas y chuletas con salsa al gusto norteamericano, fabadas y churrascos.

Ni José ni Magdalena saben qué grupo terrorista colocó la bomba que acabó con la vida de 18 personas. "Ni nos importa", dice la mujer con lágrimas en los ojos. "Si les pudiéramos devolver la vida..."

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de diciembre de 1985.

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