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Dudas en Guatemala sobre la conveniencia de una segunda vuelta electoral

ENVIADO ESPECIALLa arrolladora victoria del candidato democristiano Vinicio Cerezo, que lleva 18,5 puntos porcentuales de ventaja sobre el centrista Jorge Carpio en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Guatemala, ha abierto una discusión sobre si tiene sentido celebrar la segunda vuelta, el 8 de diciembre y someter al país a un mes de campaña y polarización política.

El cómputo de casi tres cuartas partes de los votos confirmó los primeros resultados. El democristiano Cerezo, de 42 años, ha conseguido el 39,25% de los votos; Jorje Carpio, de 53 años, de la Unión del Centro Nacional (UCN), tiene el 20,78%; en tercera posición queda Jorge Serrano (derecha), en el 13,83%, seguido del ultraderechista Mario Sandoval, con el 11,71%. El socialdemócrata Mario Solórzano cuenta, de momento, con un 3,81 %. La participación roza el 70%, y hubo un 2,7% de votos en blanco y un 5% nulos.

La considerable diferencia entre los dos candidatos mejor situados ha puesto en tela de juicio la conveniencia de celebrar la segunda vuelta. Cerezo ha invitado a su contrincante a renunciar. Los democristianos no paran de hablar de concertación nacional, y su líder dice que "para el pueblo sería una actitud de madurez política seguir el ejemplo de Perú, para no desperdiciar esfuerzos y tiempo antes del 14 de enero" (fecha de la toma de posesión del nuevo presidente). Según Cerezo, "la segunda vuelta sería un formalismo".

Ante la pregunta de si no corría el riesgo de "ganar el Gobierno, pero no e der", debido a la presencia de los militares, Cerezo respondió: "Hasta ahora no hubo condicionamientos y han respetado la voluntad popular; no hay condicionamientos, ni los habrá, ni los aceptaríamos nosotros".

La ley no prevé el caso de que un candidato renuncie, y la segunda vuelta tiene que celebrarse porque ninguno de los candidatos tuvo mayoría absoluta el pasado domingo.

Por su parte, el hasta ahora jefe del Estado, general Óscar Humberto Mejía Víctores, aseguró ayer en conferencia de prensa que el Ejército iba a retirarse del Gobierno, pero que un juicio político al citado estamento sería un error.

Mientras tanto, las 150 personas del Grupo de Ayuda Mutua que estaban encerradas en la catedral de la capital de Guatemala desalojaron el templo ayer e iniciaron una sentada ante el hotel donde se efectúa el recuento de los votos para exigir la presencia de Cerezo.

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