400.000 niños trabajan en España de forma ilegal, según UGT
Unos 400.000 niños trabajan en España en negocios ajenos a los que puedan tener sus propias familias, según los organizadores del seminario sobre marginación infantil en Europa celebrado en Zaragoza, informan fuentes de UGT. El trabajo de estos niños, que forman parte de la economía sumergida, se realiza en condiciones ilegales. Los casos de los que se tiene constancia resultan difíciles de investigar por la complicidad de los familiares, que asumen junto con los empleadores el riesgo de la ilegalidad que suponen estos contratos de sobreexplotación.La actividades donde más comúnmente se practica la explotación infantil son las de camarero, botones y empleadas del hogar. También se registran casos de jornaleros en el campo, aprendices en talleres, recaderos, feriantes y obreros de la mendicidad.
Los datos barajados en el seminario muestran un fuerte crecimiento sobre los ofrecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe publicado en 1979, año internacional del niño. La OIT afirmaba que había más de 200.000 menores que trabajaban en España en condiciones de desprotección absoluta. El 47% de estos menores había comenzado a trabajar por las precarias condiciones económicas de su familia y sin haber recibido ninguna formación previa. En el 63% de los casos habían abandonado sus estudios.
La OIT denunció la gravedad del problema, señalando que era más incomprensible que se produjera en España, que cuenta con abundante legislación sobre trabajo infantil y ha firmado las disposiciones internacionales sobre edades mínimas y condiciones de trabajo de los niños.
El Consejo Superior de Menores investigó en 1979 el caso de Luis, un muchacho de 14 años, que ganaba 1.000 pesetas semanales por trabajar 12 horas diarias como ayudante de camarero.


























































