Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un desconocido FRAP reivindica el decimocuarto atentado contra la OTAN en Bruselas

Una carga explosiva provocó en la madrugada de ayer importantes daños en la sede en Bruselas de la Asamblea del Atlántico Norte. No hubo víctimas. El atentado, que hace el número 14 de los ataques terroristas registrados desde el 2 de octubre de 1984 contra la OTAN en Bélgica, fue posteriormente reivindicado por un hasta ahora desconocido FRAP (Frente Revolucionario de Acción Proletaria).

La Asamblea del Atlántico Norte no está formalmente vinculada a la OTAN. Reúne dos veces por año a 184 parlamentarios de los 16 países de la Alianza. Fue creada a iniciativa de los parlamentos de los Estados miembros, aunque el Tratado de Washington no la preveía. El edificio dañado era la sede administrativa de dicha asamblea.Fue hacia las 5.45 horas de la madrugada de ayer cuando los vecinos de la céntrica plaza del Sablon, en Bruselas, fueron desportados por una violenta explosión. La bomba había sido colocada en la calle trasera al edificio, en la Rue des Six Jeunes Hommes, sobre el alféizar de una ventana.

Poco antes de las ocho de la mañana, la redacción de la RTBF, radiotelevisión belga francófona, recibió una llamada anónima que decía que "la Unidad del Veinte de Abril ha atentado esta noche contra la Asamblea de la OTAN. Las siglas están sobre el muro. La carga, en la parte trasera. Seguirá un comunicado detallado".

Efectivamente, las siglas FRAP estaban sobre el muro, en pintura roja, junto con dos estrellas. Este último símbolo también ha sido utilizado en Bélgica por las Células Comunistas Combatientes (CCC), que reivindicaron todos y cada uno de los 13 atentados registrados en Bélgica durante los últimos meses contra empresas multinacionales o instalaciones relacionadas con la OTAN. La última acción de las CCC estuvo dirigida, el 15 de enero pasado, contra la biblioteca de la OTAN en Bruselas.

Una característica común a esta serie de atentados en Bélgica es que son perpetrados de noche, cuando los locales están vacíos, contra centros desprotegidos o deficientemente protegidos. La sede de la Asamblea no tenía vigilante.

Conato de incendio

La explosión creó sobre el suelo de la calle un socavón de aproximadamente un metro de diámetro, provocó un conato de incendio y otros desperfectos en la fachada del inmueble principalmente afectado. También se produjeron roturas de cristales y otros daños en las casas y edificios vecinos, entre ellos dos restaurantes, pero nadie resultó herido. En la casa situada justo detrás de la de la Asamblea vive el primer consejero de la representación permanente italiana ante la CEE. El automóvil de su hija, aparcado fuera, resultó gravemente dañado.

Desde que en octubre de 1984 apareció este nuevo terrorismo en Bélgica, las autoridades no han tenido éxito en sus pesquisas para localizar a los autores de los atentados. Sin embargo, se han llevado a cabo importantes redadas y diversos servicios policiales han sido coordinados y centralizados.

La policía belga sospecha que las CCC, desconocidas hasta hace seis meses, mantienen contactos con la organización de extrema izquierda francesa Acción Directa. Del Frente Revolucinario de Acción Patriótica (FRAP) no se tenía hasta ayer noticia. Una conocida agrupación maoísta española emplea las mismas siglas, pero con el significado diferente de Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985