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CATÁSTROFE EN LAS AFUERAS DE MADRID

Jihad Islámica se atribuye en Beirut la responsabilidad del supuesto atentado

La misteriosa organización integrista y terrorista Jihad Islámica (Guerra Santa Islámica) reivindicó ayer por la tarde mediante una llamada telefónica a la delegación beirutí de una agencia de prensa internacional el atentado del restaurante madrileño El Descanso.El portavoz del grupo, que se ha atribuido la autoría de las más espectaculares acciones terroristas perpetradas en Oriente Próximo, afirmó que el atentado "había sido llevado a cabo por el grupo del mártir Abu Zeinab", nombre del resistente libanés que el pasado 10 de marzo se suicidó provocando el estallido de su furgoneta repleta de explosivos y causando la muerte de 12 soldados israelíes que se disponían a cruzar la frontera de su país, distante 200 metros.

"Esta operación", prosiguió al teléfono el interlocutor anónimo, "es la segunda de este mes y serán testigos de más destrucciones causadas por nosotros a partir de ahora, hasta que el último soldado israelí se marche del sur de Líbano".

La primera operación a la que se refería el portavoz de Jihad Islámica es, casi con certeza, la explosión el 29 de marzo de una bomba en un cine parisiense donde se celebraba un festival de cine judío. Varios espectadores resultaron heridos. La Jihad Islámica asumió al día siguiente la responsabilidad del atentado.

"Esta matanza", concluye el texto leído al teléfono, "es una represalia por sus matanzas en Bir el Abed", barrio predominantemente shií de los suburbios meridionales de Beirut, donde a causa de la explosión de un coche-bomba fallecieron 92 personas el 8 de marzo. Los jeques integristas shiíes acusaron entonces a Israel y a Estados Unidos de haber organizado el atentado.

En el elenco de las reivindicaciones de los actos terroristas de Jihad Islámica, iniciados en la primavera de 1983, figuran la voladura de la Embajada de Estados Unidos en Líbano en abril de ese año y en septiembre de 1984, con un saldo total de más de 80 muertos, y la destrucción, en octubre de 1983, de dos acuartelamientos militares -uno norteamericano y otro francés-, en la que hubo que lamentar 300 víctimas mortales.

Fuera de Líbano, la organización terrorista asumió la autoría de los siete atentados perpetrados el 12 de diciembre de 1983 en Kuwait, entre cuyos objetivos figuraban también las representaciones diplomáticas de Estados Unidos y Francia, donde fallecieron cinco personas.

En su llamada telefónica a una agencia de prensa en Beirut, el interlocutor precisó que se habían producido seis explosiones en el Emirato y aún faltaba una séptima, pero la policía anunció poco después que la bomba había sido desactivada a tiempo por sus artificieros.

A pesar de este indicio revelador de la credibilidad de algunas de las reivindicaciones formuladas por la Jihad Islámica, fuentes occidentales generalmente bien informadas consideran que el grupo no existe como tal y opinan que se trata más bien de un nombre común utilizado por varios movimientos terroristas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de abril de 1985