Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La tercera ampliación del Mercado Común

Enseñanza alcanza un acuerdo histórico para ingresar en la CEE

Bruselas
España y la Comunidad Económica Europea alcanzaron ayer en Bruselas un acuerdo sobre los capítulos pesquero, agrícola y de asuntos sociales, lo que representa la superación de los obstáculos más importantes para que el ingreso en la Europa comunitaria pueda realizarse en enero de 1986. Fernando Schwartz, portavoz del ministro de Asuntos Exteriores español, anunció a las 21.25 horas de ayer que el consenso en los temas fundamentales había sido alcanzado, aunque quedaban algunos temas pendientes referidos al estatuto que tendrá Canarias en el seno de la Comunidad y a la aportación presupuestaria española. No obstante, la sesión negociadora con los ministros de Exteriores de los diez fue retrasada hasta la madrugada de hoy ante ciertas dificultades surgidas con Portugal, el otro candidato.

España y los 10 países de la Comunidad Económica Europea (CEE) llegaron ayer a un acuerdo sobre los capítulos de agricultura, pesca, y asuntos sociales de las negociaciones de adhesión. A la hora de escribir avanzaban hacia otro acuerdo en lo referente a la contribución española al presupuesto de la Comunidad y al estatuto del archipiélago canario. De confirmarse este amplio acuerdo, que dependía también de las negociaciones con Portugal, que se habían empantanado por el tema presupuestario, se abre definitivamente la puerta de la CEE a los dos países ibéricos. A últimas horas de la tarde reinaba una auténtica excitación en el edificio Carlomagno.

El presidente de turno del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Comunidad, el italiano Giulio Andreotti, manifestó, no obstante, que "si estamos en la meta recordemos lo que le pasó a Dorando Petri". Se refería al corredor que en las Olimpiadas de 1908 en Londres iba en cabeza de una prueba y a cuatro metros de la llegada cayó desfallecido. Un policía le arrastró hasta la meta, pero a pesar de llegar el primero, fue descalificado.El acuerdo entre España y la CEE se fraguó en la mañana de ayer en un encuentro trilateral entre Andreotti, el ministro español Fernando Morán y el francés Roland Dumas. De allí salió la fórmula sobre vino y pesca, con importantes concesiones españolas, que abrió la puerta de un acuerdo definitivo. A las 21.15 el portavoz de Morán, Fernando Schwartz, anunciaba que los diez y España habían llegado a un acuerdo sobre los tres temas citados y trabajaban en los otros dos que quedaban del gran paquete.

A mediodía el presidente de la Comisión Europea Jacques Delors, afirmó que "España y Portugal han llegado con una actitud sumamente abierta, y Francia está también dispuesta a hacer un esfuerzo". Su colega Lorenzo Natali afirmó, por su parte, que este día de ayer sería un día bueno o una noche buena. El acuerdo histórico se respiraba por doquier. Pero se retrasaba, principalmente por problemas portugueses.

El factor Papandreu

En cuanto a Grecia, su representante recordó ayer que mantiene la "reserva de Dublín", lo que significa que Grecia no firmará o no ratificará el tratado de adhesión de los países ibéricos hasta que no obtenga satisfacción en los Programas Mediterráneos Integrados (PIM). Este tema será pues un punto prioritario en los debates de los jefes de Estado y de Gobierno de la CEE, cuya cumbre se abre este mediodía en Bruselas. Pero siempre es de esperar el factor Papandreu.

Delors esperaba confirmación por la noche "en lo que se refiere a la ampliación, con lo cual el Consejo Europeo podrá dedicarse por primera vez desde 1975 a lo que es su tarea, a fijar las grandes orientaciones de la Comunidad". En lo referente a los PIM, Delors amenazó con retirar, sin presentar ninguna alternativa, su propuesta, si ésta no era aceptada. En todo caso no parecía que Grecia iba a bloquear ayer el acuerdo con los países ibéricos. Pero éste se retrasaba, sobre todo debido a los problemas planteados por Portugal en cuanto a concentrados de tomates y su contribución al presupuesto de la CEE.

El caso español es diferente, pero Portugal sólo tendrá un año de déficit entre lo que da y lo que recibe de las arcas de la Comunidad. No obstante, para paliar la mala situación de la balanza comercial portuguesa, la Comisión había propuesto, a través de un sistema de devoluciones, un regalo especial para Portugal equivalente a 150.000 millones de pesetas en siete años, a lo que hay que sumar 90.000 millones más en concepto de ayuda preadhesión. Para algunos países esto era mucho, para Portugal era poco. Pero a la hora del cierre de esta edición, los diez se habían puesto de acuerdo sobre una oferta que hacer a los lusos, cuyos detalles no se habían filtrado aún. Si en anteriores ocasiones fue España la que demoró el acuerdo entre Portugal y la CEE, ayer ocurrió lo contrario, y estaba claro que España no podría concluir sin Portugal, pues países como Francia no hubieran aceptado esta eventualidad.

El déficit español frente al presupuesto de la CEE durará siete años y la Comisión había propuesto reembolsar una parte regresiva a lo largo de seis años de la contribución española para que España no fuera contribuyente neto. España, sin embargo, esperaba mejorar esta fórmula, sobre todo en lo que se refiere a la contribución del primer año y alargar este sistema de devoluciones a los siete años de decidir y no sólo a los seis primeros.

El estatuto de Canarias

En cuanto a Canarias, había problemas con el tabaco y otros te mas, pero el secretario de Estado para las relaciones con la CEE, Manuel Marín, presentó una nueva fórmula que fue aceptada por Andreotti y que debía ser discutida con los diez.

La información sólo llegaba con cuentagotas a la zona de prensa, ya que se habían tomado todas las medidas de seguridad necesarias para la celebración de la cumbre europea de hoy. Allí se encontraban representantes de todo tipo de grupos de presión, desde Canarias hasta Cantabria. Miguel Ángel Revilla, diputado del Partido Regionalista de Cantabria, decía que el acuerdo agrícola "será muy negativo para Cantabria, pues es la región más afectada por el ingreso en la CEE. Jon Gangoiti, diputado del PNV, consideraba que "quedan muchos flecos", y en pesca "el acuerdo es aceptable para la baju.

Leopoldo Ortiz, del comité de exportador de cítricos, decía que "lo único positivo es entrar, pues en lo demás no hay gran cosa positiva". Diversas organizaciones agrarias presentes emitieron un comunicado acusando al Gobierno español de haber "vendido y sacrificado los intereses agrarios en aras de otros intereses económicos de mayor conflictividad política", refiriéndose claramente a la pesca.

Pero ayer de hecho sólo se hablaba de la entrada. Aún queda mucho trabajo por hacer, y este acuerdo, aunque lo facilita, no garantiza el ingreso de España el 1 de enero de 1986, pues el cumplimiento de este plazo depende de la ratificación en los tratados de adhesión, que se podrían firmar en junio, en los diversos parlamentos nacionales.

Disgusto en Francia

Los agricultores franceses mostraron su disgusto ante las noticias sobre el acuerdo entre España y la CEE. El ministro francés de Agricultura, Michel Rocard, fue recibiddo con silbidos en el congreso de la Federación Nacional de Exportadores Agrícolas, que tiene lugar desde el martes en Narbona, informa Efe.

Por el contrario, el presidente de la organización François Guillon fue recibido con grandes aplausos, cuando se preguntó "¿para qué sirve Europa, si para salvar el consenso es necesario eliminar a los que más han contribuido a su construcción".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de marzo de 1985