Más de 1.500 soldados
y policías han expulsado sin la menor contemplación, en una operación relámpago llevada a cabo al filo de la medianoche, a unos 150 pacifistas, en su mayoría cuáqueros, que ocupaban la base abandonada de la fuerza aérea en Molesworth, situada a unos 120 kilómetros al norte de Londres, como protesta por los planes del Gobierno destinados a convertir las instalaciones en la segunda base de misiles de crucero en el Reino Unido-


























































