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El presidente de Chipre y el lider turcochipriota quieren crear un Estado federal

El encuentro que celebrarán hoy el presidente de Chipre, Spyros Kyprianu, y el líder de la comunidad turcochipriota, Rauf Denktash, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, sellará, en principio, un acuerdo sobre el establecimiento de una República federal, cuya proclamación abrirá paso a la reunificación de la isla mediterránea, dividida desde hace casi 11 años.

Con la declaración de independencia, hace tan sólo 15 meses, de la autodenominada República Turca del Norte de Chipre, la crisis chipriota alcanzó su paroxismo desde que, en el verano de 1974, la intervención militar turca provocó la partición de la estratégica isla, de 9.251 kilómetros cuadrados -superficie apenas inferior a la de Navarra-, poblada por 630.000 habitantes, griegos cristianos en un 72% y turcos musulmanes en un 28%.Desde entonces, sin embargo, los esfuerzos tenaces del secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuéllar, consiguieron abrir un diálogo por separado, -en verano en Viena y en otoño en Nueva York- con Kyprianu y Denktash, que acabaron aceptando un plan que deberán ratificar en su entrevista de hoy, la primera desde hace seis años.

Antes de dar su visto bueno definitivo, los líderes de las comunidades griega y turca de Chipre han visitado esta semana Atenas y Ankara, respectivamente, para perfilar sus posturas. Sus últimas declaraciones públicas, en ambas capitales, ponen de relieve una interpretación contradictoria del encuentro de Nueva York, que puede poner en peligro su éxito.

Mientras para el dirigente turcochipriota la reunión patrocinada por Pérez de Cuéllar servirá "para firmar el plan ( ... ) y no habrá más negociaciones", suinterlocutor grecochipriota sostiene que si "un prudente optimismo justifica el encuentro ( ... ), el problema de Chipre no ha sido aún resuelto", dando así a entender que subsisten aún divergencias.

Las explicaciones discrepantes sobre la cita de Nueva York han tenido inmediatamente ecos en Grecia y Turquía, las potencias que apadrinan a ambas partes, con un primer ministro griego, Andreas Papandreu, que se apresuró en reiterar su solidaridad con Kyprianu, con el que aseguró "librar conjuntamente la batalla del helenismo".

Paralelamente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores turco, Yalim. Eralp, repitió el mes pasado sus ataques contra Atenas, acusada de intentar torpedear" la iniciativa de la ONU al aumentar sus efectivos militares desplegados a lo largo de la frontera con Turquía.

En favor de la conclusión de un. acuerdo entre Kyprianu y Denktash en la ONU obran, sin embargo, por el lado grecochipriota, los dos principales partidos políticos, el comunista Akel, y el derechista Rally, mientras, por parte turcochipriota, la población se muestra también partidaria de la reuníficación, que significaría casi con certeza una mejora de su nivel de vida, constantemente erosionado por la inflación importada de Turquía.

Todos los observadores coinciden en afirmar que la reconciliación de ambas comunidades permitirá a Chipre aprovechar plenamente su ubicación estratégica convirtiéndose en un importante centro financiero y comercial regional, en el que podrían instalarse numerosas sociedades off shore en busca de una capital en Oriente Próximo que sustituya a Beirut, en ruinas.

Derecho turco de veto

Aunque la ONU se ha negado a revelar su plan antes de que sea aprobado, las indiscreciones de los políticos chipriotas permiten hacerse una idea bastante precisa del proyecto, redactado personalmente por Pérez de Cuéllar, que concede a la minoría turcochipriota un derecho de veto tanto a nivel gubernamental como parlamentario.Si se instaura en Chipre un Estado federal, la minoría turca controlará el 29%. del territorio de la isla (actualmente dispone, con la ayuda del Ejército turco,de un 37%). En ese 8%, que ha de devolver se encuentra el célebre balneario de Famagusta.

Uno de los miembros de la comunidad turca asumirá la vicepresidencia de la República, y esa comunidad contará además con tres de los 10 ministros del Gobierno.

El voto positivo de uno de sus representantes en el Gabinete será indispensable para la toma de decisiones en 10 materias que son consideradas como vitales y que abarcan desde las comunicaciones internacionales hasta la política exterior, sin olvidarse de la defensa.

En cuanto al poder legislativo, el 30% de los escaños de la Cámara baja y la mitad de los de la Cámara alta estarán en manos de los turcochipriotas, que podrán impedir la aprobación de cualquier proposición de ley si no es votada por lo menos por un tercio de los senadores pertenecientes a esa minoría étnica.

Si sobre los grandes rasgos que caracterizarán al Estado federal chipriota parece existir un consenso, Kyprianu y Denktash deben aún discutir a partir de hoy sobre dos cuestiones litigiosas: la elaboración de un calendario para la retirada de las tropas turcas del norte de la isla y la libertad dé movimiento de los grecochipriotas por la zona turca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de enero de 1985

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