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La policía no encuentra a un mafioso colombiano en libertad bajo fianza

Ulises Betancourt, cuya captura fue solicitada a la policía española el pasado viernes por el ministro de Justicia de Colombia, no ha podido ser localizado y detenido, según informó ayer un portavoz de la Dirección General de Policía, que no descartó que el colombiano hubiera abandonado ya España. Betancourt está condenado por un tribunal de su país, presidido por la juez Julieta Sáenz de Gutiérrez, a 18 años años de cárcel como inductor de los asesinatos, en 1976 y en Bogotá, de dos hombres, uno de ellos Carlos J. Díaz, fundador de la empresa Expreso Boliviariano, de la que Betancourt es gerente en la actualidad.Ulises Betancourt, nacido en Icononse-Tolima hace 50 años, escapó de una cárcel colombiana aprovechando un permiso concedido para visitar a su madre, que se encontraba enferma. Desde entonces vive en Panamá. El pasado 15 de noviembre fue capturado, en el transcurso de la operación ordenada por el fiscal especial antidroga, José Jiménez Villarejo, contra padrinos de la mafia colombiana de la cocaína que se estaban asentando en España, y en la que fueron también capturados Jorge Luis Ochoa Vázquez, Gilberto Rodríguez Orejuela y sus respectivas esposas.

Los cinco detenidos, a los que se les aplicó la legislación antiterrorista, fueron puestos por la policía a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional la pasada semana. Los tres hombres ingresaron en la prisión de Carabanchel y las dos mujeres en la de Yeserías, pero Ulises Betancourt fue liberado pronto bajo fianza de 500.000 pesetas, puesto que no había cargos contra él en España ni estaba reclamado por ningún país en ese momento.

Betancourt había llegado a Madrid el día anterior a su detención para visitar a Rodríguez Orejuela. Durante el período en que estuvo detenido, la policía española, a través de Interpol, se puso en contacto con las autoridades colombianas para informarles del hecho y preguntarles si iban a solicitar su extradición, pero no obtuvieron respuesta, según el fiscal antidroga. Fuentes policiales han manifestado su extrañeza por el hecho de que Colombia esperara al pasado viernes para reclamar al mafioso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de noviembre de 1984