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Sanidad estudia un expediente por "incompetencia" contra el director del Centro de Alimentación de Majadahonda

Julio Romero, subdirector general de la Administración Institucional de Sanidad Nacional (AISNA), organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, afirmó ayer que los hechos denunciados y ocurridos en el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición de Majadabonda "ponen de manifiesto más una dirección poco afortunada que una irregularidad, y se decidirá en fecha próxima si se abre expediente al director, Antonio Borregón, por incompetencia". Una inspección realizada el pasado mes de marzo (véase EL PAIS del 19 de noviembre) recomendaba expedientar al director y a dos funcionarios.

El informe realizado por los inspectores indicaba que había serias sospechas de que las ofertas presentadas por tres casas diferentes para la venta de material de cocina para cafetería estaban hechas por la misma empresa. Los precios ofertados eran muy superiores a los que había en ese momento en el mercado, pues, frente a las 461.400 pesetas que una empresa consultada por los inspectores indicó como posible precio, la oferta más baja de las tres presentadas era de 1.528.272 pesetas.El subdirector general de la Administración Institucional de la Sanidad Nacional (AISNA), organismo autónomo del que depende el Centro Nacional de Alimentación, manifestó que tras conocerse el informe se investigó y "se comprobó que dos de las tres empresas eran la misma; sobre la tercera, no nos dieron razón de ella". Mientras se estudiaba si había motivos para la apertura de un expediente administrativo, Julio Romero decidió trasladar de departamento a Pedro Cortés, ingeniero técnico, por ser él quien decidió proponer la compra de los aparatos de cocina, "pese a conocer que los precios ofertados superaban con mucho los normales del mercado", según dice el informe de los inspectores."Lo trasladé porque tuve dudas sobre cómo llevaba el servicio. En el sitio que se le asignó no tiene tanta autonomía y está supeltado a varios jefes", dijo Romero.

Comprobaciones difíciles

Sobre el por qué no se les había abierto expediente al director y a los dos funcionarios como recomendaban los inspectores, Romero afirmó que "no hay posibilidades de comprobar si ha podido haber una ilegalidad. Desde luego el tema no está muerto. Lo que pasa es que no se encuentran motivos para la apertura de un expediente, aunque éste se podría abrir por posible incompetencia tanto del director, Antonio Borregón, como del ingeniero Pedro Cortés en sus respectivos puestos". Con respecto a la actuación de otro funcionario, Francisco Fuster, que a juicio de los inspectores había tramitado irregularmente la realización de unas obras, Julio Romero restó importancia al hecho que calificó de "pequeña deficiencia administrativa".La razón de que la decisión soIbre este caso esté a punto de tomarse no se debe, según Romero, a que el tema haya saltado a la opinión pública, sino a que "se han producido varias alteraciones cuantitativas que se han convertido en una alteración cualitativa. Si no se ha tomado ninguna decisión hasta ahora se debe a que no estaba muy claro que el expediente por posibles irregularidades fuera a prosperar, a juicio de la asesoría jurídica. No hay que olvidar que el director tiene la: plaza por concurso y no puede sustituírsele sin un motivo claro".

El subdirector general de la AISNA afirmó asimismo que en el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición en Majadahonda existen otros problemas que tienen que ser resueltos. Entre estos destaca el de los trabajadores que fueron contratados para investigar las causas del síndrome tóxico, que "en la actualidad prestan cometidos para los que no fueron contratados". Romero no pudo precisar el número de éstos, pero afirmó que eran más de 20, aunque fuentes de los trabajadores informaron que eran cerca de 40, cuatro de ellos destinados en Farmacología, dentro del complejo sanitario existente en Majadahonda.

"Si se tiene en cuenta a este personal y el hecho de que el CENAM no ha aumentado sustancialmente su trabajo, hay que admitir que hay una infrautilización", manifestó Romero. "No obstante, y hasta que se solucione el problema, se traslada ocasionalmente a este personal a otros departamentos, pero ello es difícil por su especialización".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 1984

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