Un relojero barcelonés, asesinado en un atraco
El relojero Josep Carrera Macià murió ayer al recibir un balazo en el pecho, disparado a bocajarro por uno de los dos atracadores que asaltaron su pequeño establecimiento, situado en la calle de Urgell de Barcelona. Josep Carrera, que estaba casado y tenía cuatro hijas, se enfrentó a los dos delincuentes desarmado, a pesar de que no contaba con protección especial. El autor del disparo y su cómplice huyeron corriendo y ayer no habían sido aún identificados.El Gremio de Joyeros, Relojeros y Orfebres de Cataluña reiteró, una vez más, sus quejas sobre la falta de seguridad ciudadana.
Fuentes policiales manifestaron ayer a éste diario que "el relojero no tenía ningún tipo de protección, a pesar de haber tenido ya varios problemas con atracadores". Las mismas fuentes lamentaron que "se haya registrado este suceso precisamente ahora que los índices de inseguridad habían descendido en Barcelona".


























































