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La militancia de los partidos políticos

Muchos votantes, pocos afiliados

Sólo uno de cada 50 españoles con derecho a voto está inscrito en partidos políticos parlamentarios

Sólo 17 de cada 1.000 españoles inscritos en el censo electoral, cifra que se elevó de hecho a 22 de cada 1.000 en los comicios legislativos de 1982, milita en partidos políticos con representación parlamentaria, lo que supone en la práctica que sólo una de cada 50 personas con derecho a voto tiene carné partidario. El número total de militantes es de 481.423, cifra verdaderamente exigua en comparación con Italia, Alemania Occidental o Reino Unido, y casi insignificante en cuanto a militancia femenina, ya que sólo uno de cada cinco inscritos en partidos es mujer. En cuanto a adscripción ideológica, el centro y la derecha unidos (51,1 %) supera ligeramente a la izquierda (49,9%).

El número de afiliados a los partidos políticos con representación parlamentaria en España es de 481.423. Una cifra verdaderamente baja si se tiene en cuenta, por poner algunos ejemplos, que los comunistas italianos, los socialdemócratas alemanes o los laboristas ingleses superan ampliamente por sí solos este número. Sólo 17 de cada 1.000 españoles con derecho a voto (1,7%), cifra que se elevó de hecho a 22 de cada 1.000 en las elecciones de 1982 (2,2%), lo que en la práctica supone que sólo uno de cada 50 españoles milita en partidos.Por adscripción ideológica, la igualdad es la tónica dominante, entre el centro y la derecha juntos (51,1%) y la izquierda (49,9%). Sólo uno de cada cinco militantes (21,1%) son mujeres, unas 90.000 en toda España y de ellas, dos de cada tres lo hacen en el centro-derecha -Alianza Popular, un 57,4%; Partido Demócrata Popular, 6,5% y Centro Democrático y Social, 2,5%- y el resto en la izquierda, con notable predominio del Partido Socialista Obrero Español, con un 20,6% frente al 11,3% del Partido Comunista de España.

Esa descompensación se agrava aún más en los órganos de dirección de los partidos, a la vista de que de los 215 dirigentes máximos solo 11 son mujeres. En cuanto a las edades, la media se sitúa en 43 años, según los datos facilitados por PSOE, PCE, CDS y EE. Una edad elevada, aun teniendo en cuenta que por regla general los menores de 20 años militan en filiales juveniles de los partidos. Más provecta aún resulta la edad media de los dirigentes españoles: 45 años, según datos de socialistas, comunistas, centristas y demócratas populares.

Por comunidades autónomas, la más politizada en cuanto a la mili-tancia es Euskadi, con un 4,5% de su censo afiliado a partidos parlamentarios. La lista prosigue con Extremadura, 3%; Murcia y Castilla-La Mancha, 2,4%; País Valenciano, 2,2%; Cantabria, 2,1%; Andalucía y Asturias, 2,0%; La Rioja, 1,9%. El resto de las comunidades se sitúa por debajo de la media nacional, con casos significativos como el de Madrid y Galicia, ambas con un 1,4% o el de Cataluña, 0,98%, incluidos los datos de los partidos nacionalistas, obtenidos por vía indirecta, ante la negativa de Convergencia i Unió y de Esquerra Republicana de Catalunya a facilitar los datos de forma oficial.

También por comunidades autónomas, la izquierda domina el mapa, ya que el centro derecha tiene mayoría en ocho de las diecisiete, entre ellas Cantabria, La Rioja, Galicia, Euskadi, Navarra, Castilla-León, Baleares y Cataluña, si bien en las dos primeras no están computados los militantes comunistas, lo que podría distorsionar algo la realidad. Para completar la lista, diremos que otras comunidades con predominio neto de la izquierda son: Aragón (55,7%), Canarias (51,4%) y Madrid (57,1%.). El centro-derecha predomina también en Baleares (el 57,1% de afiliados es de centro-derecha), Castilla y León (58,2%), Navarra (67,3%) y Galicia (70,3%), que se lleva el palmarés de afiliación centro-de-rechista. También el centroderecha predomina en Ceuta y Melilla (véase mapa).

Infraafiliación y superafiliación

Si se toma como base la distribución de los mayores de 18 años por comunidades autónomas, y se compara con la distribución de la afiliación de cada uno de los partidos parlamentarios, se puede observar que no existe un ajuste total entre ambas distribuciones, y se podría hablar de infraafiliación o superafiliación para cada partido en cada una de las comunidades.

Así, por ejemplo, en Andalucía, la mayor superafiliación corresponde al PCE, seguido del PSOE y, en menor medida, a AP más PDP. En Aragón es únicamente el CDS quien tiene mayor porcentaje de afiliados que, proporcionalmente, españoles mayores de 18 años, la misma tendencia que en las Islas Canarias. Tienen infraafiliación, de mayor a menor, PCE, AP y PSOE. En las Islas Baleares, la Coalición Popular tiene lo que ya hemos definido como superafiliación, mientras lo otros tres partidos tienen unos porcentajes de afiliación inferior a la proporción de habitantes con más de 18 años.

En Cantabria, donde no se dispone del dato referido a los comunistas, el resto de los partidos, está representado, especialmente los populares. En Castilla-Mancha todos los partidos tienen sobrerepresentación de militancia, mientras que en Castilla-León, los dos partidos de la izquierda tienen Infraafiliación, mientras el CDS aparece con una gran proporción de afiliados con respecto a la población mayor de 18 años.

La comunidad autónoma valenciana cuenta con un importante grado de afiliación, fundamentalmente en los casos del PSOE, APPDP y PCE, tendencia que se repite en Extremadura. En Galicia, el dominio en cuanto a afiliación esta en manos de la derecha.

Madrid parece un caso poco concordante con lo que intuitivamente se podría pensar, pues el ser centro de las decisiones del Estado español debería repercutir en una sensibilización y conciencia políticas relativamente más acusada que en otras zonas del país y, por tanto, debería existir un alto grado de militancia. Esto no es así por lo que respecta a socialistas y Coalición Popular, que se reparten la inmensa mayoría del voto. La misma tendencia se repite en Murcia y en Navarra, donde se suma el CDS.

En Euskadi, todos los partidos estatadistas tienen una acusado infraafiliación, siendo la más acusada la correspondiente a la Coalición Popular, seguidos por CDS, PSE (PSOE) y EPK (PCE). Los dos partidos nacionalistas, PNV y EE, están suprarrepresentados, especialmente el primero de ellos. En Asturias, la mayor proporción de militancia con respecto al total y con una superafiliación importante corresponde a los comunistas y, en menor medida, a los socialistas. Finalmente, en La Rioja hay suprarepresentación en el centro-derecha e infraafiliación en el PSOE.

En cuanto a la sobredimensión del voto con respecto a la militancia, en Andalucía se produce en el PSOE y en el PCE. En Aragón, son AP y CDS, al igual que en Baleares, que se hace especialmente ostensible en los centristas de Suárez, lo que se repite en Canarias, donde también los socialistas están sodredimensionados en votos.

En Cantabria, la superafiliación en la derecha se corresponde con la tendencia del voto, lo que se repite en Castilla-La Mancha y en Castilla-León. En la comunidad autonóma de Madrid, todos los partidos están sobredimensionados siendo especialmente significativa la tendencia ascendente del voto aliancista con respecto a su porcentaje de afiliación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de octubre de 1984