La Administración tiene problemas con la contabilidad nacional por falta de datos, dice Borrell

La Administración tiene serias dificultades para realizar la contabilidad nacional de este año, según manifestó ayer el secretario de Estado de Hacienda, José Borrell, en una mesa redonda sobre La Participación de las Comunidades Autónomas en las decisiones del Estado, celebrada e n Barcelona. Borrell añadió que estas dificultades que tiene el Gobierno para efectuar las necesarias previsiones se deben a la falta de información sobre la actividad de muchos servicios transferidos a las comunidades autónomas.Borrell señaló que la Administración desconoce "las cifras correspondientes a 1983 -ejercicio que aún no hemos podido cerrar por falta de información de algunos organismos autonómicos". El secretario de Estado señaló también que la situación había empeorado en 1984.

Borrell añadió que en el desarrollo del Estado autonómico se había ido mucho más deprisa en descentralizar y descomponer organismos, servicios y actividades, que en generar los cauces mecánicos de coordinación y retorno de información de los servicios transferidos. Pero subrayó también que la crítica no iba especialmente dirigida contra nadie y que en cualquier caso no quería minimizar las responsabilidades contraídas por la Administración central.

El secretario de Estado llamó la atención sobre el elevado grado de descentralización logrado y aportó datos ilustrativos de la nueva situación. Así, afirmó que "si descontamos lo que llaman los 'pesos pesados', los gastos muertos de Renfe, clases pasivas, Defensa, Interior, Seguridad Social y déficit público, resulta que el nivel de descentralización logrado es impresionante porque la proporción de competencias restantes entre la Administración central y la autonómica queda ya muy equilibrada".

En esta mesa redonda participaron también Josep Maria Cullell, conseller de Economía de la Generalitat; Julio Rodríguez, consejero de Economía de la Junta de Andalucía; Pedro Larrea, viceconsejero de Economía, y como moderador del acto, que fue organizado en el marco de la Universidad Menéndez y Pelayo, actuó el economista Jaume Ballesteros.

Tras la primera ronda de intervenciones, en la que todos los participantes coincidieron en la necesidad de incrementar los esfuerzos para lograr una mayor coordinación e institucionalización en las relaciones entre la Administración central y la autonómica, el acto derivó hacia un "brioso debate" -según Julio Rodríguez- protagonizado por Cullell y Borrell.

El conseller de Economía de la Generalitat replicó a las palabras de Borrell señalando que "la autonomía no es una palabra de moda ni tiene un encanto social difícil de exorcizar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de septiembre de 1984.

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