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CATALUÑA

Un violento incendio destruye una antigua y céntrica droguería de dos plantas en Barcelona

Un incendio de grandes proporciones destruyó ayer completamente las dos plantas de Establecimientos Dalmau Oliveras SA (EDOSA), en la confluencia de la calle Princesa con la Vía Laietana, en el centro comercial de Barcelona. No se conocen oficialmente las causas del siniestro, y el responsable de los bomberos barceloneses ha criticado "el gran número de mercancías almacenadas en la tienda" y su colocación, ocupando pasillos. Los trabajos de extinción duraron más de cuatro horas. Dos personas resultaron con leves heridas.

El local incendiado está situado en el número 22 de la Vía Laietana de Barcelona, en el centro de la ciudad, en los bajos del edificio de la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana, cuyas oficinas tuvieron que ser desalojadas en cuanto se descubrió el incendio y sus peligrosas proporciones. Según la Guardia Urbana, fue uno de sus agentes quien se apercibió de que había fuego en la droguería al ver salir humo de una de las ventanas que dan a la calle de la Boira. Pocos instantes después algunas llamas aparecieron por el otro extremo del local, el colindante con la calle de Princesa, por lo que desde el primer momento la alarma indicó que el incendio era importante.Con la llegada de los primeros coches de Bomberos, el desalojo inmediato del edificio y el corte al tráfico rodado y peatonal de aquella parte de la Via Laietana -desde la plaza de Urquinanona hasta Correos-, se inició la extinción, pero comenzó una cadena larguísima de explosiones de diversa magnitud, causadas por los aerosoles almacenados, que impidió primero y obstaculizó después los trabajos. El jefe de bomberos, Esteban Rifá, conocedor del local, que ocupa unos 350 metros cuadrados, con un sótano y un altillo convertidos en almacén, dió ordenes de llenar de espuma el sótano e inundar el local con agua desde todas las puertas y ventanas.

En pocos minutos el humo adquirio grandes dimensiones, siendo visible desde gran parte de la ciudad, por lo que empezaron a agolparse en las inmediaciones muchos curiosos, siendo contenidos por la Policía Nacional, que acordonó la zona. Algunos espectadores se asustaron cuando la presión acumulada en el local hizo reventar las persianas metálicas de la tienda.

Según un portavoz de la empresa, tanto el local como todo el material del interior se hallaban asegurados en unos 50 millones, y estaba previsto que hoy la droguería abriera sus puertas después del paréntesis de las vacaciones de verano. En la tienda trabajaban 22 personas que a partir de hoy mismo desarrollaran sus funciones en los otros dos establecimientos que posee la empresa en Barcelona.

Para los bomberos de Barcelona, este incendio "es uno de los más violentos que hemos tenidos en los últimos años, y el primero importante en lo que va de año en la ciudad". El jefe del cuerpo no quiso adelantar su opinión personal sobre las causas del inicio, "porque acabamos de encontrar el foco en un altillo de la tienda y aún no hemos analizado nada". Una doble hipótesis barajada en los momentos de la extinción por quienes combatían las llamas oscilaba entre la tesis de un cortocircuito o la de que algún ladrón que se habría introducido en el inmueble había arrojado una colilla. Otras teorías se descartaban en principio por el hecho de que el establecimiento estaba cerrado por vacaciones.

El jefe del cuerpo municipal de extinción de incendios se mostró crítico con la colocación del material ex istente en el local: "Había muchos productos inflamables almacenados desproporcionadamente y casí no se podía caminar por el interior de la tienda, y dudo que eso se ajustara a las normativas". El analisis de Esteban Rifá fue más lejos: "Yo visité hace siete años personalmente este local, y recuerdo que entonces no estaba en regla. Sobre la actualidad, hace falta esperar y comprobar los expedientes del establecimiento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de agosto de 1984