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Un campamento juvenil marxista-leninista, desalojado por el Gobierno Civil de Ávila

El gobernador civil en funciones de Ávila, Luis Álvarez Rosa, dio orden ayer de desalojar un campamento instalado desde el pasado día 3 en Guisando. La acampada consistía en un encuentro cultural y deportivo organizado por la Asociación Obrera Asambleísta y Juventudes Comunistas de España marxistas-leninistas, con la colaboración del Instituto de la Juventud.

Los problemas, según la intepretación del alcalde de Guisando, Augusto Blázquez, del Centro Democrático y Social (CDS), comenzaron cuando en la pasada noche los acampados irrumpieron en la plaza del pueblo portando una bandera republicana, con las siglas de la organización, que "intentaron colocar en el ayuntamiento". Algunos habitantes respondieron, al parecer, a lo que suponían unas provocaciones y se creó un alarmante clima de violencia. El alcalde alega que unas 300 personas formaban el grupo, lo que le obligó a solicitar ayuda de la Guardia Civil.La versión de los acampados es bien distinta: "Nosotros pretendíamos atraer con charangas, carteles y pasacalles a los habitantes del pueblo para que participaran en nuestro programa de actividades, como hacíamos todos los días".

Para el concejal socialista José Serrano, que se encontraba en la plaza en el momento de los hechos, el choque surgió cuando los serenos de Guisando intentaron impedir el paso de la charanga, según ellos por orden del alcalde y con malos modales, mientras los jóvenes campistas señalaban que la Constitución avalaba la libertad de expresión, a lo que los empleados municipales respondieron "en Guisando no hay Constitución, en Guisando manda el alcalde".

Encierro

Posteriormente, se entabló un diálogo entre algunos campistas y los serenos, que terminó con el encierro de uno de los acampados en la Casa Consistorial. Al pretender algunos jóvenes y el concejal socialista entrar en el recinto fueron rechazados violentamente, incluso algunos de los trabajadores municipales llegaron a poner las manos en las armas.La orden de clausurar el campamento, dictada por el Gobierno Civil de Ávila, llegó ayer a primeras horas de la mañana. Firmaba el escrito el gobernador civil en funciones de Ávila, Luis Álvarez Rosa.

Los campistas, que tenían permiso del gobernador civil titular de Ávila, Pedro Tempury -ahora de vacaciones-, se negaban a desalojar la zona, acogiéndose a la libertad de acampada. Sin embargo, la Guardia Civil, por orden expresa del alcalde de Guisando, cercó el campamento a última hora de ayer, y obligó a los jóvenes a abandonar el lugar.

No han tenido fruto las gestiones que ha realizado cierto sector de Guisando -localidad de unos 1.000 habitantes, que descansa en la ladera sur de la sierra de Gredos- para que los campistas no abandonen la zona, en la creencia de que la medida es perjudicial para el pueblo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de agosto de 1984