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Reportaje:Preparativos de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles

Mari Paz Corominas, la primera finalista olímpica española

Le da reparos contarla, sobre todo, por el qué dirán, pero tiene una teoría en torno al boicoteo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Se arma de valor y la dice: "La URSS no ha querido ir a Estados Unidos, porque sus dirigentes sabían que en ese viaje perdían, al menos, una docena de deportistas, que hubieran pedido asilo político en Los Ángeles". Mari Paz Corominas, primera finalista español en unos Juegos Olímpicos, considera que "es una auténtica pena que los JJ OO se celebren sin varios equipos. Pero la culpa no es de los deportistas, sino de los de arriba. Yo, que he competido durante muchos años con deportistas del Este, puedo asegurar que lo más importante para ellos es salir al exterior, competir en el extranjero, conocer otra gente, dialogar entablar amistades. Son gente preparadísima, muy culta y con ganas de conocer mundo. El deporte para ellos es una forma de liberarse".Comenta que sus amigos deportistas que acudieron a Moscú-80 volvieron decepcionados de una cosa, que les extrañó muchísimo: no vieron ni niños ni viejos. "Me cuentan que fue como si los hubieran secuestrado a todos. Es muy triste, pero fue así". Y recuerda aquellos Juegos que vivió en México, en 1968. "Se competía a 2.200 metros y pedimos a la federación que nos permitiera viajar antes, para adaptarnos a la altura. LLegamos a México un mes antes y nos instalamos en la Villa Olímpica, que ya estaba abierta, ya que muchas otras selecciones habían solicitado ese período de adaptación". Mari Paz considera que aquella adaptación fue el secreto que le permitió sorprender a todo el mundo y colocarse, por vez primera, en la final de los 200 metros espalda, en la que ocuparía la séptima plaza.

"Fue maravilloso, porque hubo rivales que no se adaptaron bien a la altura y realizaron muy malas marcas". Y lo explica: "La adaptación era primordial para las pruebas que pasaban de los 100 metros. Hubo nadadoras, por ejemplo, la francesa Christine Caron, que estuvieron muy por debajo de su forma. Yo fui la tercera europea. Debo reconocer, sin restar mérito a mi preparación, que en circunstancias normales difícilmente hubiese podido meterme en la final". "Viajamos un mes antes", cuenta Mari Paz, "porque en España no había instalaciones a 2.000 metros. Estados Unidos, por ejemplo, se preparó en las Montañas Rocosas y, días antes de la competición, se trasladó a México". Se niega a hablar de los tristes sucesos que rodearon los JJ OO. Se lamenta de no haber tenido tiempo de visitar el país. Pero reconoce que disfrutó mucho en México.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 1984