Son indisolubles los aspectos económicos y políticos del ingreso en la CEE, según Marín
"Las negociaciones para el ingreso en el Mercado Común tienen que ser un éxito político y económico, y ambos deben ir indisolublemente unidos", afirmó ayer Manuel Marín, secretario de Estado para las Relaciones con la Comunidad Económica Europea, en la presentación del estudio que ha realizado el Consejo Superior de Cámaras de Comercio sobre la situación y perspectivas españolas ante el ingreso en la CEE.Marín declaró que el preacuerdo firmado por España en la pasada sesión ministerial de Luxemburgo es ya "un documento político que se puede considerar consolidado". Después del desbloqueo conseguido en la cumbre de Fontainebleau, añadió, se ha recuperado la confianza, tras la sensación de frustración en la opinión pública que se había ido extendiendo, y se han despejado las incertidumbres en los sectores sociales implicados en la adhesión. "Éstos deben ponerse ahora en marcha y adaptarse a la nueva situación de la adhesión".
Manuel Marín subrayó que ya nadie duda que la integración española se vaya a producir en enero de 1986, y realizó un breve repaso de los capítulos aún abiertos de la negociación.
El desarme arancelario para la industria propuesto por la CEE -seis años, que podrían ampliarse a siete- es un período cómodo para España. "Es importante introducir un cierto período de competitividad extranjera para que sirva como estímulo y reacción a la industria española", añadió.
La propuesta recién presentada por la Comisión Europea, abanderada por los países del Sur (Italia, Grecia y Francia), sobre el aceite la calificó como razonable, subrayando que era la menos mala de las que se habían barajado en Bruselas.


























































