Al menos 120 muertos en el ataque guerrillero a la mayor presa salvadoreña
José Napoleón Duarte, presidente de El Salvador, acusó ayer a la guerrilla izquierdista de pretender desestabilizar su Gobierno para forzarle al diálogo, al atacar la central hidroeléctrica de Cerrón Grande. En el asalto a esta presa, la mayor del país" situada en el departamento de Chalatenango, murieron al menos 120 personas, entre efectivos del Ejército y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), según fuentes del Gobierno. Los re beldes, por su parte, aseguran haber causado 500 bajas al Ejército, entre muertos y heridos, en el curso del ataque, el más importante desde al acceso al poder del democristiano Duarte, el pasado 1 de junio."El ataque tenía objetivos militares, económicos y políticos", dijo Duarte, para quien la guerrilla pretendía utilizar a las víctimas de la operación para obtener una amplia resonancia internacional, además de afectar gravemente a la economía salvadoreña.
El objetivo político, continuó Duarte, era desestabilizar al Gobierno. El presidente salvadoreño fundamenta esta opinión en los mensajes de solidaridad con los animadores de las numerosas huelgas que actualmente se desarrollan en el país difundidos por la emisora de la guerrilla.
Unos 1.000 combatientes del FMLN atacaron y ocuparon el jueves durante 10 horas la presa de Cerrón Grande y amenazaron con hacerla saltar por los aires si el Ejército intervenía. Radio Venceremos, emisora guerrillera, anunció la evacuación del personal y la población local, pero fuentes militares salvadoreñas aseguraron que una parte del personal era mantenida como rehén. Por la tarde, la emisora anunció que "las unidades de vanguardia" del FMLN "se retiraban de la presa después de haber alcanzado sus objetivos".
La presa estaba custodiada por efectivos del batallón Sierpes y los combates se prolongaron por espacio de tres horas, antes de que los atacantes (al parecer, unos 1.000) consiguieran controlar la central hidroeléctrica.
Radio Venceremos asegura que la mayoría de las 500 bajas causadas al enemigo lo fueron en emboscadas tendidas en las carreteras de acceso a Cerrón Grande y que también destruyeron siete camiones militares y se incautaron de un mortero de 120 milímetros.
El alto mando militar, que informó inmediatamente de la recuperación de la presa, y el propio Duarte tenían previsto inspeccionar la zona en la tarde de ayer. Técnicos hidroeléctricos trabajan para restablecer el funcionamiento de la central, cuya maquinaria, según la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica, no sufrió graves daños, si bien, de momento, sólo funcionarán las plantas de emergencia.


























































