Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Boyer tranquiliza a las cajas de ahorro sobre su proxima reforma

El ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer, declaró anoche, en el acto de clausura de la 52ª Asamblea Anual de las 80 cajas de ahorro, que el Gobierno ha podido recoger buen número de propuestas presentadas por estas entidades de cara al proyecto de ley que reformará sus órganos de gobierno. "El proyecto no debe inquietar en absoluto. Las cajas han sido un buen puntal del sistema financiero, y cualquier modificación debe ser cuidadosamente atendída". El ministro resaltó los buenos resultados de las cajas en 1983 y en el primer trimestre de este año (aumentos de beneficios superiores al 30% y duplicación de saneamientos) y definió al déficit públíco como el principal problema de la economía. Anunció, asimismo, que en breve se adoptarán medidas correctoras en la Seguridad Social y en las empresas públicas.En el mismo sentido se había pronunciado el secretario de Estado de Economía, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien señaló que hay acuerdo en el análisis y en las medidas a adoptar, apuntando, asimismo, que el Gobierno tratará de evitar que la financiación de las comunidades autónomas se convierta en un problema.

La asamblea fue clausurada con una petición de mayor energía, disciplina y control del gasto público por parte del presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), José Joaquín Sancho Dronda, quien resumió, como telón de fondo de todas las discusiones y estudios realizados durante los dos días, la preocupación de todos los directivos de estas entidades ante el incremento del gasto público, que conlleva un paralelo incremento del déficit.

Sancho Dronda resaltó que la financiación absorbida por el sector público durante el último quinquenio ha aumentado a una tasa anual del 45%, mientras la recibida por el sector privado se ha desacelerado desde unas tasas del 15% a otras del 10%. Dijo que por este camino se puede llegar a un modelo no querido por los asambleístas, consistente en unas instituciones con un activo materializado en distintas ayudas al Estado, al tiempo que se abandona a la clientela privada por imposibilidad material de atenderla.

Preocupación por el déficit

La mayoría de las conclusiones de las siete ponencias estudiadas por los reunidos, y leídas en el acto, refleja dicha preocupación por el déficit público, calificado de estructural, y cuya solución sobrevivirá a la propia crisis económica.Otras conclusiones puestas de relieve en el resto de las ponencias resaltan que las cajas canalizan eficazmente los recursos financieros al campo, con fondos procedentes del Banco de Crédito Agrícola, y no están dispuestas a dejar esta actividad, a pesar del reciente convenio de asociación de dicho banco con las entidades cooperativas de crédito o cajas rurales. También se resalta que las exigencias de financiación del déficit público e inversiones obligatorias pueden poner en peligro la tradicional dedicación de las cajas a la vivienda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de junio de 1984