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TRIBUNALES

El fiscal pide 27 años para un 'etarra' por un asesinato

El presunto miembro de ETA Militar Juan Carlos Etxeandía Zorroza fue juzgado ayer en la Audiencia Nacional, en relación con el asesinato del brigada de marina Emilio Fernández Arias, cometido el 22 de septiembre de 1982, en Bilbao. El fiscal calificó los hechos de un delito de asesinato, del que consideró autor, por cooperación necesaria, al procesado, y solicitó 27 años de cárcel y una indemnización de 12 millones de pesetas a los herederos de la víctima, informa Europa Press.El defensor solicitó la absolución y alternativamente un año de cárcel, en el supuesto de que se admitiese que se produjo transmisión de información al grupo terrorista, que constituiría un delito de colaboración con banda armada.

Iniciada la vista oral, el procesa do comenzó a hablar en euskera contra el tribunal. El presidente le indicó que hablase en castellano y Etxeandía Zorroza así lo hizo. Manifestó que los tribunales son culpables de la situación de sus compañeros en la cárcel de Herrera de la Mancha y que no tenía nada más que añadir. Debido a su actitud, el procesado fue expulsado de la sala y el juicio siguió sin su presencia.

Según el fiscal, el procesado pertenecía al comando José Martí, de ETA Militar, en el que utilizó los seudónimos de Pello, Trintxerpe, Morga, Gastea y otros. Aprovechando que trabajaba en un bar de Bilbao, propiedad de su madre, frecuentado por el brigada de marina Emilio Fernández Arias, comenzó a vigilarle, hasta conocer que residía en Erandio y efectuaba todos los días el mismo recorrido en autobús para ir a su trabajo, en la Comandancia de Marina.

El acusado estableció contacto con otras dos personas, también procesadas, pero declaradas en rebeldía, a quienes -siempre según el fiscal- entregó la información.

El 22 de septiembre de 1982, cuando el brigada Emilio Fernández salía, a las 8 de la mañana, de su domicilio, los otros propesados le dispararon por la espalda a la altura de la nuca, causándole la muerte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de mayo de 1984