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La decisión de los críticos literarios españoles

Juan Benet y Jaime Siles, galardonados con los premios de la Crítica de novela y poesía en lengua castellana

El premio de la Crítica de novela y poesía de lengua castellana, fue otorgado ayer en Madrid a Juan Benet y Jaime Siles, respectivamente, por sus libros Herrumbrosas lanzas y Música de agua. En el apartado catalán de la literatura de otras lenguas españolas, Pere Gimferrer ganó el premio de narrativa por Fortuny y Francesc Parcerisas el de poesía por La edad'or; en gallego fueron galardonados Víctor Vaqueiro por A fraga prateada (poesía) y Camilo Gonsar por Desfeita (novela), en euskera fueron premiados Anjel Lertxundi por Hamaseigarrenean, aidanez (novela), y Joxe Austin Arrieta por I Arrotzarena, II Neurtiz neurgabeak (poesía).

En la misma reunión del jurado, que por primera vez se reúne en Madrid, los componentes decidieron nombrar, por unanimidad, al crítico Domingo Pérez Minik como nuevo presidente del jurado, al cumplirse el periodo reglamentado para que lo presidiera Dámaso Santos. Dámaso Santos comentó ayer la decisión de nombra a Pérez Minik como jurado de este premio, fundado en 1956, como un reconocimiento y como un gesto de renovación porque se incorpora a esta presidencia "un hombre que ha ejercido su misión crítica fuera de Madrid y Barcelona, en Canarias, con un gran sentido de la in dependencia y de la creatividad que debe presidir la misión de un crítico".Con respecto a las deliberaciones del jurado, representantes de éste señalaron como elemento para calibrar la importancia de la aportación literaria española del último año el hecho de que hubo que discutir sobre la calidad de cien novelas castellanas, por ejemplo, para llegar a una selección en la que figuraban las obras más recientes de Juan Benet, Álvaro Pombo, Javier Marías, Julián Ríos, Carlos Barral, Germán Sánchez Espeso, Pedro García Montalvo, Antonio Prometeo Moya, Vicente Soto y Faustino González Aller, entre otros. El ganador fue Juan Benet con Herrumbrosas lanzas.

En el apartado de poesía fueron discutidas las obras más recientes de Antonio Martínez Sarrión, Joaquín Marco, Mario Hernández, Leopoldo de Luis y Jaime Siles. Este último fue el ganador.

En el ámbito del catalán, el representante de la literatura de esta lengua en el jurado, Jaume Pont, señaló que las obras premiadas son representativas de lo que es hoy la novela y la poesía en esta lengua. No ocurre lo mismo con la literatura en gallego premiada por el jurado, según señaló el representante de esta lengua, Carlos Casares, quien juzga que el libro de poemas premiado sí es representativo de lo que se hace en la actualidad en Galicia, pero estima que Desfeitar, de Camilo Gonsar, no responde, por su clasicismo narrativo, a lo que actualmente se hace en su lengua. El representante vasco no pudo asistir a la reunión. En los tres casos son críticos de cada una de estas nacionalidades los que emiten su voto, que luego es trasladado al jurado nacional.

Formaron parte de este jurado los ya citados y Ana María Navales, Carlos Galán, Enrique Sordo, Robert Saladrigas, José Antonio Ugalde, Andrés Amorós, Rafael Conte y Luis Sufién.

Domingo Pérez Minik, nuevo presidente del jurado del premio de la Crítica, es representante de la generación literaria que nació en Tenerife (Canarias) de la iniciativa de la revista Gaceta de arte, que fundó y dirigió el ya fallecido crítico Eduardo Westerdahl. Su obra es extensa y se refiere sobre todo a la literatura extranjera, que él ha divulgado en España a través de libros y colaboraciones, sobre todo en la revista Ínsula que dirige José Luis Cano. Los que ayer le eligieron destacan la fortaleza de su independencia literaria y su insobornable espíritu crítico. Él, por su parte, dijo ayer que le satisfacía que esta elección se produjera cuando es director general del Libro del Ministerio de Cultura, Jaime Salinas, quien, "respetando siempre nuestra libertad, ha tenido la gentileza de sumarse a una de nuestras reuniones previas a las deliberaciones. Para mí ha sido una gran satisfacción encontrarme con Salinas, a quien veo tan preocupado por construir una nueva imagen del libro en esta realidad tan difícil de conllevar". "El crítico" piensa Pérez Minik, "es, de todos los escritores, la víctima número uno. Espero que dentro de algunos años, cuando no se usen adjetivos en la crítica, andemos mejor. Nadie se dará por aludido y especialmente los españoles, a los que les gusta lo enfático, se encuentren con un clima de mayor sosiego para que esta crítica se pueda desenvolver con el mayor rigor posible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de abril de 1984