Es necesario 'desacralizar' y controlar socialmente la informática, según Mario Bunge

El filósofo argentino Mario Bunge defendió ayer la necesidad de desacrafizar la informática y establecer un control social de la misma "con el fin de evitar que se formen en torno a ella castas de escribas que nos dominen a través del más poderoso medio técnico de este siglo". Bunge, profesor de Filosofla de la Ciencia en la McGill University de Montreal (Canadá) y premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1982, valoró y criticó con argumentos científicos, sociológicos y culturales la nueva era de la información en la conferencia que, con el título La informática: ¿arte, recnologia o religión?, pronunció en el acto de inanguración de las Jornadas sobre Nuevas Técnicas y Nuevas Formas de Comunicación, que se celebran en Madrid hasta mañana, día 24.

Tras un análisis detallado de los orígenes de la informática, de las relaciones ordenador-cerebro, del desarrollo de la inteligencia artificial y de los efectos económicos, sociales y culturales de la masiva aplicación de los procesos informáticos a la actual civilización, Mario Bunge concluyó su lección magistral explicando que "la revolución informática nos beneficiará a todos con tal de que se controle democráticamente su desarrollo y que no contribuya a establecer mayores abismos entre sociedades avanzadas y sociedades pobres o en vías de desarrollo".Previamente, José Ortega Spottorno, presidente del Consejo de Administración de PRISA, editora de EL PAIS, dijo, al presentar estas jornadas en calidad de presidente del comité organi zador de las mismas y de miem bro de la Fundación Universi dad-Empresa que las patrocina, que el futuro había comenzado con una era -la de la informática-mucho más universal y acellerada que todas las etapas históiricas anteriores, "una etapa en la que están cambiando las relaciones humanas, culturales (aparición de la cultura del cuarto de estar) e incluso jurídicas, con la consolidación del nuevo delito electrónico o informático".

Nuevos medios

Según José Ortega Spottorno, las jornadas suponen una preocupación común de la industria y (del mundo de la información por el porvenir de la comunicación, y un intento de encarar la actuafldad con el fin de registrar las posibilidades y riesgos de los nuevos medios de comunicación. "España", dijo el presidente de las jornadas, "ha tomado con retraso el tren de la informática, pero este retraso podría permitirnos cambiar de tren y convertir lo negativo en positivo".El profesor Bunge señaló como uno de los primeros indicios de que nos encontramos en una nueva era el hecho de que la industria del conocimiento ocupe ya a un tetcio de la población activa. Tras un análisis exhaustivo de las relaciones cerebro-ordenador, el filósofo dijo que nunca el ordenador podrá sustituir al cerebro humano, aunque podría ayudarle a eliminar tareas rutinarias y a procesar a altas velocidades grandes cantidades de datos.

En cuanto a las consecuencias sociales y culturales del uso del ordenador, Mario Bunge defendió que este instrumento y su entomo es un arma de doble filo, que puede usarse para hacer bien o para hacer mal. "Sería muy peligroso si cae en manos de personas sin conciencia o de grupos y sociedades dictatoriales y dogmáticas, pero puede ser muy beneficioso en sociedades democráticas que ejerzan el debido control social".

Bunge explicó que es absurdo el temor de quienes creen que el ordenador terminará por dominar al hombre. "Las máquinas son inofensivas, como las armas, y sólo quienes las manejan son peligrosos. Es una superstición la creencia de la autonomía de la tecnología. Los artefactos carecen de iniciativa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de marzo de 1984.

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