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Discrepancias sobre el uso del idioma

P. U.La introducción, a partir del 19 de diciembre pasado, de un telediario en castellano fue contestada por sectores euskerófilos radicales, que vieron en la iniciativa el principio del fin del proyecto de televisión monolingüe vasca. Hubo incluso ayuntamientos, como el de Arbacegui -500 habitantes-, que amenazaron con no permitir la instalación de los repetidores de ETB en su término municipal si se incluía alguna emisión en castellano.

Sin embargo, la fórmula actual tampoco satisface a otros sectores de la opinión, que acusan a ETB de estrechez de miras, en general, y de no responder a la real pluralidad lingüística y cultural de la sociedad vasca actual, en particular. Esta doble impugnación refleja lo delicado del problema. Al argumento de los euskerófilos de que ya existen otras dos cadenas públicas en castellano oponen sus contradictores el derecho de los contribuyentes vascos no euskerohablantes a disfrutar de una televisión propia, lógicamente más centrada en los temas de Euskadi, que refleje más cabalmente el carácter plural del País Vasco de hoy.

Más concretamente: incluso admitiendo una cierta prioridad al euskera, no parece evidente, a ojos de dicho sector, que de ella se derive la limitación temática y la selección de los personajes que efectúa ETB en la práctica con la coartada del idioma.

No parece lógico, en efecto, que, si se organiza un debate sobre Orwell, los participantes sean seleccionados exclusivamente en función de su facilidad para expresarse en euskera, y no de su conocimiento del autor de 1984. O que en las entrevistas realizadas tras los reportajes de los partidos del domingo, los jugadores del Athlétic o la Real entrevistados sean casi siempre los que conocen dicha lengua, al margen de cualquier criterio de actualidad estrictamente deportiva.

Imagen de Euskadi

Salvando los dos telediarios cotidianos, la imagen de Euskadi que da el resto de los programas del área informativa (mesas redondas, temas culturales, entrevistas, etcétera) es ciertamente bastante reduccionista. En principio, en euskera se puede hablar de cualquier tema, y no únicamente de temas relativos a la propia lengua o, más en general, de cuestiones relacionadas con el mundo euskaldún. Tras la concesión de los Premios de Narrativa Ciudad de San Sebastián, ETB entrevistó a los ganadores y finalistas de la sección de lengua vasca, pero se abstuvo de hacerlo con los premiados de la sección en castellano.

En la práctica, la elección misma de los temas objeto de debate se realiza no en función del interés del tema mismo, sino de la existencia o no de personas capaces de hablar de él en euskera. A largo plazo, los participantes tienden a repetirse, y el interés de la programación, a ir paulatinamente decreciendo.

La mediocre cobertura de la reciente campaña electoral vasca -no hubo debates ni programas especiales dedicados a dicho acontecimiento- parece revelar, antes que nada, cierto temor a los temas calientes. Una cierta improvisación parece haber estado en el fondo de las oportunidades perdidas por ETB recientemente en el terreno de las retransmisiones deportivas. El contrato entre el fútbol profesional y RTVE impide la retransmisión por otros canales de los partidos de Liga, pero no de los de Copa. Y el sorteo enfrentó recientemente al Athlétic y a la Real Sociedad en este torneo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 1984