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Antonio da Rosa Coutinho, el 'almirante rojo'

Retirado de la Armada portuguesa, participa en el movimiento pacifista

Era la estrella indudable en la marcha sobre Torrejón, organizada ayer por la Comisión Anti-OTAN y el Comité de Acción por la Paz y el Desarme. Su figura, vagamente semejante a la del actor Yul Brinner, resulta inconfundible para cuantos, aquel 25 de abril de 1974, vivieron con emoción el inicio de la revolución de los claveles en Portugal. Su nombre es Antonio da Rosa Coutinho, pero durante varios años fue conocido, al menos en círculos de la derecha lusitana, como el almirante rojo.

Hace un año, ya en la sesentena, pidió voluntariamente el retiro de su empleo de almirante de la Marina portuguesa. Como ocurriera con otros héroes del 25 de abril, con Melo Antunes o Vitor Alves, se retiró en disconformidad con la nueva ley de las Fuerzas Armadas del Gobierno socialdemócrata, "que nos convertía a los militares en ciudadanos de segunda".Desde entonces es un ciudadano más, aunque se mantiene activo en los. movimientos de solidaridad con Angola, en el Consejo Mundial por la Paz y la Cooperación y en las campañas de apoyo a algunas formaciones portuguesas de la izquierda, aunque, advierte, "yo no milito en ninguna parte".

Opina que "es fundamental que España no se sume al carro del vencedor y que no admita la existencia de bases militares en su territorio, porque su existencia convierte a este país en un blanco preferente". Lo dice un hombre que, al estallar la revolución del 25 de abril de 1974, comandaba un barco que formaba parte de una unidad de la OTAN en maniobras.

También mantiene contactos con esa cierta progresía militar europea, desde el almirante Sanguinetti hasta los mandos griegos que predican una separación gradual de Atenas respecto de la OTAN. Con los militares españoles no mantiene, dice, contacto alguno.

"La OTAN influyó no poco en el proceso portugués", iba asegurando ayer Da Rosa Coutinho a los representantes de los medios informativos españoles que se le acercaban durante la larga marcha hacia Torrejón. "En la OTAN es más fácil entrar que salir", opina, al tiempo que pregunta si es cierto que el Gobierno de Felipe González va a convocar un referéndum sobre el tema. El almirante recuerda que en el seno del Consejo de la Revolución portugués, del que él formó parte hasta su disolución, se planteó alguna vez una posible salida gradual de la OTAN. "Durante el proceso revolucionario sufrimos una presión constante de todos los miembros de la Alianza".

Admira a España a causa de su resistencia al dominio anglosajón "Yo defiendo un espacio propio, para el mundo latino, y este espacio no puede ser construido como subordinado al mundo anglosajón; este rechazo de la dominación anglosajona explica que la resistencia del pueblo español a la OTAN haya sido mayor que en Portugal.

Ahora, ha comenzado a recibir en su casa de Lisboa, la visita de periodistas e historiadores que se preparan a escribir sobre el décimo aniversario del 25 de abril y que consideran vital el testimonio de un almírante que estuvo en los preparativos y en el desarrollo de todo el proceso. Da Rosa Coutinho tiene duras frases para Mario Soares, el actual primer ministro y secretario del PS portugués, auténtico motor, según él, del desmantelamiento de los logros de la revolución. Pero ello no significa, añade, que el 25 de abril no sirviese para nada: "El pueblo portugués nunca será lo mismo tras el 25 de abril. A veces una revolución tiene consecuencias a largo plazo, al menos en la conciencia popular".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de febrero de 1984