El Gobierno de Nigeria
ordenó el martes que fueran requisados todos los aviones privados del país dentro de una campaña para recuperar las propiedades de algunos ex líderes civiles acusados de corrupción. La compra de estos aviones, efectuada por las principales figuras del Gobierno del depuesto presidente Shehu Shagari fue muy criticada por la Prensa nigeriana antes del golpe de Estado efectuado el 31 de diciembre.


























































