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Crisis en el Gobierno andaluz

Escuredo aplaza 24 horas la decisión de dimitir como presidente andaluz

El presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, decidió ayer aplazar 24 horas la decisión sobre su anunciada dimisión, después de haber mantenido en Madrid un largo despacho con el vicepresidente del Gobierno. Escuredo debió esperar más de dos horas en un hotel antes de ser recibido por Alfonso Guerra, y sólo logró hablar telefónicamente con el presidente del Gobierno. El retraso en las transferencias del IRYDA y del Icona -pieza clave de la reforma agraria pretendida por el presidente andaluz-, las diferencias de criterio sobre la Expo-92 de Sevilla y la designación de su comisario -cargo para el que fue propuesto el catalán Ricardo Bofill-, así como la creencia de que informes relativos a la construcción de su lujosa vivienda en las proximidades de Sevilla han sido promovidos por altos cargos del Gobierno, parecen ser la causa de la crisis que Escuredo está dispuesto abrir en el Gobierno andaluz.Pasa a la página 13

La dimisión de Rafael Escuredo como presidente de la Junta de Andalucía se daba anoche en Sevilla como algo inminente, en especial tras el comunicado que siguió a la reunión de la ejecutiva regional del PSOE -que parecía de sautorizar sus tesis- y de la confirmación por la Junta de Portavoces del Parlamento de que éste debatirá la próxima semana el proyecto de ley de Reforma Agraría sin que hayan llegado a Andalucía las transferencias del IRYDA y del leona.El nuevo retraso en las transfe rencias agrícolas a Andalucía aparece, junto a la polémica sobre la Expo-92, como el desencadenante final de esta crisis. El pasado 28 d enero, Rafael Escuredo aseguró en una conferencia de prensa que Felipe González le había dado garantías de que las transferencias llegarían a tiempo para que el de bate parlamentario de la ley de Reforma Agraria, convocado para los próximos días 21, 22 y 23, pudiera desarrollarse sobre la base de que Andalucía contara con lo importantes medios del leona del IRYDA.

Pasado el Consejo de Ministro de ayer sin que quedara aprobado el correspondiente decreto de transferencias, resulta imposible que éstas lleguen con anterioridad a la fecha programada para el debate parlamentario. Tanto Rafael Escuredo como muchos de sus colaboradores más próximos habían expresado reiteradamente que sería "impresentable" llegar al debate parlamentario sin ese importan te paquete de competencias.

Con este retraso queda desmentida una de las tres aseveraciones importantes que Rafael Escuredo hizo en la citada conferencia de prensa, tras entrevistarse con Felipe González en Madrid. La segunda, el anuncio de "duras negociaciones" sobre el reglamento de la Expo-92, fue asimismo desmentida de hecho por el Consejo de Ministros de la semana pasada, al aprobar sin debate alguno el citado reglamento. La única afirmación de Escuredo que se sostiene es el anuncio de que no se produciría el nombramiento del comisario de la exposición hasta transcurridas tres semanas.

Acuerdos tomados por el PSOE y el Parlamento regional, dejan entrever el aislamiento del presidente de Andalucía

Viene de la primera páginaLa importancia que tiene conocer de antemano qué competencias del IRYDA y del Icona llegan a Andalucía está basada en que la ley crea como instrumento para llevar a cabo la reforma agraria un Instituto Andaluz para la Reforma Agraria (IARA), que no es sino la suma de las transferencias del Icona y el IRYDA. Si esos traspasos son recortados, el IARA quedaría sin el potencial de funcionarios y presupuestos necesarios para sacar adelante el proyecto y la ley perdería su operatividad.

Escuredo estaba ya visiblemente preocupado anteayer ante este nuevo contratiempo, y se entrevistó con altas personalidades de la vida política andaluza, como el presidente del Parlamento y el delegado del Gobierno en Andalucía. Si bien no trascendió gran cosa de estas entrevistas, que no se anunciaron públicamente, se especula con la posibilidad de que Escuredo haya tratado en ellas de medir exactamente cuál es el' grado de confianza que inspira en su entorno. Durante todo el día de ayer corrió insistentemente el rumor de que Rafael Escuredo estaba a punto de dimitir.

Los signos de alarma que se observaron en el ambiente político sevillano fueron importantes: no hubo Consejo de Gobierno, que se celebra todos los miércoles, y la actividad política en los órganos regionales quedó prácticamente paralizada (suspensión de algunos actos parlamentarios y diversas entrevistas).

La ejecutiva regional del PSOE fue convocada para una reunión de urgencia a primeras horas de la tarde, y cerca del mediodía se supo que Rafael Escuredo se desplazaba a Madrid en el avión de las 16.10 horas. Causó sorpresa el conocimiento de que Rafael Escuredo no iba a ser recibido en Madrid por Felipe González sino por Alfonso Guerra.

Aparte de todo esto, anteanoche estuvieron reunidos en el domicilio particular de Rodríguez de la Borboya, que a la vez que vicepresidente es secretario regional del PSOE, el propio vicepresidente y varios altos personajes de la política regional. En dicha reunión se efectuaron llamadas a destacados miembros del partido en Madrid, y pudo haberse estudiado formalmente la situación que crearía la marcha ole Escuredo. La sensación de que Rafael Escuredo está aislado se incrementó al término de la reunión de la ejecutiva regional, cuyo escueto comunicado de prensa vino a desautorizar la tesis largamente sostenida por Escuredo al afirmar que lo importante es que las transferencias lleguen en el momento en que haya que aplicar la ley y que es secundario que el traspaso llegue o no antes del debate en el Parlamento. Es de reseñar también que la junta de portavoces del Parlmento decidió ayer tarde mantener las fechas previstas para el tantas veces citado debate, que, por tanto, se celebrará sin que hayan llegado las transferencias.

El comunicado de la ejecutiva "valora positivamente las transferencias que en fecha inmediata se van a realizar" y reitera su política de colaboración con el Gobierno central y con la ejecutiva federal del PSOE, con los que asegura que no habrá nunca una política de enfrentamiento. Al mismo tiempo, se insiste en que "desde estos órganos no ha habido política de desestabilización para con nadie". Esta última frase parece dirigida a rebatir las acusaciones de que Escuredo es víctima en las últimas semanas de una campaña dirigida por Alfonso Guerra. Finalmente, el comunicado afirma, no obstante, que "esta ejecutiva continúa apoyando al Gobierno que preside Rafael Escuredo", lo que puede interpretarse como un contrapeso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de febrero de 1984

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