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Campaña electoral en el País Vasco

Estalla una bomba, sin causar heridos, junto al local donde Fraga pronunció un discurso

Una bomba de escasa potencia estalló en la tarde de ayer junto al local de Zarauz donde el presidente de Alianza Popular, Manuel Fraga, acababa de pronunciar un discurso, dentro de la campaña de Coalición Popular para las elecciones al Parlamento autónomo vasco.La bomba hizo explosión a las 20.30 horas en el exterior del Instituto Mixto de Zarauz, cuando Fraga firmaba fotos y libros y los asistentes habían abandonado el local unos siete minutos antes.

El artefacto estaba compuesto por unos 250 gramos de explosivo, y se hallaba adosado a una de las paredes del edificio, que coincide, en la parte interior, con un pasillo distante unos 75 metros del lugar en el que se encontraban Manuel Fraga y los simpatizantes de su partido. A consecuencia de la onda expansiva, desprendieron algunos ladrillos de la fachada.

El presidente del Gobierno, Felipe González, conversó anoche telefónicamente con Manuel Fraga, instantes después de producirse la explosión, cuando el presidente de Alianza Popular se encontraba ya en el restaurante donde se celebraba la cena.

Felipe González se interesó por el estado del presidente del grupo mayoritario de la oposición y de sus acompañantes, así como por las circunstancias concretas del suceso. Manuel Fraga agradeció el interés del presidente.

Con el mitin celebrado anoche, Fraga puso fin a su visita al País Vasco tras una intensa jornada en distintas localidades guipuzcoanas. El presidente de AP repartió flores entre las propietarias de los puestos del mercado de Azpeitia, visitó el santuario de Loyola, la basílica de Aránzazu y la universidad de Oñate, comió en un conocido restaurante de Beasain, y en todas partes ofreció saludos y firmó autógrafos, acompañado por Carlos Robles Piquer y por Jaime Mayor Oreja, candidato a lendakari por la Coalición Popular.

Fraga buscó siempre el contacto personal con los ciudadanos, interesándose por sus actividades y problemas. En el mercado de Azpeitia tuvo un roce con un ciudadano que le recordó su frase -que se le atribuyó cuando era ministro de Interior- "antes de legalizar la ikurriña, tendrán que pasar por encima de mi cadáver".

El espontáneo interlocutor reprochó a Fraga, "haber cambiado de chaqueta" y obtuvo una respuesta fulminante: "Es usted un impertinente y no se lo consiento. Es usted un grosero". "No, yo no soy de Gros (barrio donostiarra), yo soy de Azpeitia", contestó con igual presteza el interlocutor, que se identificó como militante carlista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de febrero de 1984