La Embajada soviética

en Oslo protestó ayer enérgicamente por la expulsión de cinco de sus ciudadanos, miembros de la misión diplomática de la Unión Soviética en Noruega y anunció la posibilidad de que las autoridades soviéticas reaccionen con la expulsión de otros diplomáticos noruegos residentes en Moscú. La decisión del gobierno noruego incluye la no autorización para reponer a los cinco expulsados y congelar el personal de la embajada soviética a 89 personas.

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