Nuevo paso en la reforma militar

La total renovación de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM) es interpretada en el Ministerio de Defensa como un paso fundamental en la aplicación de las reformas, militares acometidas en las últimas semanas, y especialmente la reforma de la ley orgánica de la Defensa. Esta reforma, aprobada el mes pasado, convierte a la JUJEM en órgano colegiado consultivo del ministro -en lugar de órgano colegiado de mando de las Fuerzas Armadas- y crea la figura de jefe del Estado Mayor de la Defensa, que presidirá las reuniones de la junta, pero, como secretario de Estado del ministerio, será el principal colaborador del ministro.La entrada en vigor de la reforma de la ley, el pasado día 5, coincidente con la total renovación de la junta, facilitará a Serra los trabajos emprendidos para la creación y funcionamiento de un auténtico Ministerio de Defensa, dividido hasta ahora en tantos departamentos como ejércitos, según se interpreta en medios gubernamentales. Por otra parte, la decisión de que la categoría administrativa de los miembros de la JUJEM sea rebajada (ver EL PAIS del pasado lunes) a la de subsecretarios, con la excepción del jefe del Estado Mayor de la Defensa, ha podido influir para contar conun nuevo equipo, ninguno de cuyos integrantes serán disminuidos en su nivel administrativo.

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Igualmente, también ha podido tenerse en cuenta el hecho de que, de no ser sustituidos los cuatro miembros, el nuevo jefe del Estado Mayor de la Defensa aterrizaría en la JUJEM cuando en la misma todavía quedaban antiguos componentes del equipo, alguno de los cuales, como el almirante Suanzes, de una fuerte personalidad.

No obstante, los jefes del Estado Mayor de Tierra y de la Armada, teniente general Ramón Ascanio, y almirante Saturnino Suanzes, se enteraron con sólo 24 horas de antelación de que Narcís Serra había decidido sustituirles en sus cargos, a pesar de que a ambos les quedan varios meses en situación activa en las Fuerzas Armadas. Serra tomó la decisión de cambiar a ambos miembros de la JUJEMen la tarde del pasado día 6, unas horas después de finalizado el solemne acto de la Pascua Militar, y comunicó su idea a los afectados en la mañana del día 8.

Las dos sustituciones obligadas en la JUJEM eran las del presidente de la Junta de Jefes, teniente general Álvaro Lacalle, y la del jefe del Estado Mayor del Aire, teniente general Emilio García Conde, ambos por pasar a la situación B por motivos de edad (Lacalle, el pasado día 7, y García Conde, el próximo día 19). No obstante, en la mañana del día 8 Serra comunicó a los jefes de los tres ejércitos que debían convocar para ayer a sus respectivos Consejos Superiores para elegir a sus posibles sustitutos. La medida originó especial sensibilidad en el Ejército de Tierra, en cuyo cuartel general, según fuentes militares, "se respiraba un ambiente de tristeza" desde que, por la misma mañana, Ascanio recogió de su despacho los documentos personales. Especial tensión se registró en la tarde de ayer, durante la merienda-cena que Ascanio ofreció a los jefes de cuerpo en el Cuartel General.

Aunque los nombramientos serán aprobados hoy, no serán publicados en el Boletín Oficial del Estado hasta el sábado o lunes próximos, por lo que los jefes de los ejércitos continuarán hasta entonces en sus puestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de enero de 1984.

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