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La policía cargó violentamente contra los participantes en una, manifestación pacifista

Violentas e indiscriminadas cargas policiales disolvieron ayer en Bilbao una manifestación por la paz y contra la OTAN que había sido convocada por un colectivo de más de 60 organismos pacifistas y antimilitaristas que era apoyada por varios partidos de izquierda y que congregó a más de 5.000 personas. Los dirigentes de Euskadiko Ezkerra, Roberto Lertxundi y Juan Infante, este último diputado del Parlamento Vasco, así como el corresponsal gráfico de EL PAIS, Alfredo García Francés, figuran entre las personas que resultaron heridas a consecuencia de la actuación policial. García Francés, que cubría la información convenientemente acreditado sufrió fractura de dos costillas y hubo de ser asistido en el hospital de Basurto.

No se recuerda en Bilbao una actuación policial tan violenta como la producida ayer contra una manifestación pacífica y que discurría con normalidad, pese a que un pequeño grupo de manifestantes había lanzado algunos gritos en favor de ETA. Ese fue el motivo aducido por algunos oficiales de la Policía Nacional para justificar su actuación, cuando dirigentes de EE por una parte y de la coalición Auzolan, por otra, se dirigieron a ellos para pedir explicaciones. La mayor parte de los manifestantes ni siquiera se había apercibido de la existencia de tales gritos.Poco después de haber dialogado con un oficial de la Policía Nacional, cuando la manifestación estaba ya prácticamente disuelta, Roberto Lertxundi y Juan Infante, que se encontraban en un pequeño grupo de unas 30 personas, considerando la posibilidad de trasladarse al Gobierno Civil para pedir explicaciones, fueron repetidamente golpeados, con inusitada violencia, por la dotación de una furgoneta policial.

Unos minutos antes, a la altura de la plaza de Zabulburu, Alfredo García Francés, fotógrafo de EL PAIS, que efectuaba su trabajo con dos cámaras fotográficas y exhibiendo de manera bien visible su carné profesional, fue repetidamente golpeado por varios policías nacionales que descendieron de una furgoneta Avia aparcada en las inmediaciones al grito de "a por la Prensa, que van indocumentados".

García Francés se encontraba acompañado por otros 10 o 12 fotógrafos y redactores de Prensa, algunos de los cuales portaban en el antebrazo la acreditación oficial. Un policía propinó a García Francés un fuerte golpe por la espalda, derribándole. A continuación, con el fotógrafo ya en el suelo, el policía intentó golpearle con el pie en la cabeza, que García Francés se protegía con las manos. A continuación le golpeó, mientras permanecía inmóvil en el suelo, con una porra. Varios compañeros que acudieron a socorrerle han sido también golpeados, entre ellos el redactor gráfico de la agencia Efe, José María Fernández Casado.

Fractura de dos costillas

García Francés fue trasladado al hospital de Basurto, donde se le pronosticó, tras una exploración radiológica, fractura de las costillas 10 y 11 del costado izquierdo. También presentaba contusiones diversas en los brazos y piernas. En el servicio de urgencia del hospital se encontraban, en el momento en que ingresó García Francés, varias personas heridas también en la manifestación, y entre ellas Teresa Crespo, de 49 años, vecina de Bilbao, con contusiones múltiples y Óscar Padura, vecino de San Sebastián, que tenía dañado un ojo. Poco después era atendido el policía nacional Fidel Cárdenas, alcanzado por una piedra en la cabeza.

La manifestación había sido autorizada -por silencio administrativo- y había sido convocada por 68 colectivos pacifistas, antinucleares, sindicales y políticos. Era apoyada por Euskadiko Ezkerra, Movimiento Comunista de Euskadi, Liga Comunista Revolucionaria y Herri Batasuna, entre otros. Las consignas contra la OTAN y la instalación de los misiles en Europa fueron, hasta la disolución de la manifestación, las más coreadas por los participantes en la misma, convocada en el marco de la campaña Otoño 83, celebrada en toda Europa.

Fuentes policiales indicaron que tenían orden de cargar si se coreaban consignas diferentes a las indicadas en la petición oficial de autorización gubernativa. El gobernador civil se negó a recibir a una comisión que, encabezada por el parlamentario Juan Infante, se presentó, hacia las dos de la tarde, en la sede del Gobierno Civil. El comité ejecutivo de Euskadiko Ezkerra preparaba una denuncia a presentar ante el juzgado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de noviembre de 1983

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