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Reportaje:

Viajes Marsans, una Rumasa en pequeño

Tras realizar una auditoría, se descubrieron una serie de pérdidas acumuladas por mas de 3.000 millones de pesetas más un conjunto de heterodoxias financieras

, Madrid
Forma parte del INI cutre; de ese que casi no se sabe que existe, que no es de la siderurgia, ni del aluminio, ni de Seat, ni de la minería, ni de la industria naval. Y, sin embargo, cuando la dirección del instituto hizo pública una nota la pasada semana dando cuenta de posibles irregularidades en Viajes Marsans y de unas pérdidas acumuladas de más de 3.000 millones de pesetas, ninguna persona del sector, y mucho menos los trabajadores de la empresa, tuvieron ningún gesto de sorpresa. Lo de Marsans era un secreto a voces del que lo único que faltaba saber era la magnitud concreta del desastre y las truculencias que desvelaría la auditoría finalizada. Todos los implicados se preguntan por qué los anteriores equipos del INI se despistaron de este problema y sólo encuentran un atenuante: su, dedicación obsesiva en taponar las dificultades que superasen los cinco dígitos de pérdidas; es decir, más de 10.00 millones. Con esta filosofía, Viajes Marsans era un juguete., Algunos hablan de "una Rumasa en pequeño".

El comité de empripsa de Viajes Marsans ya había pedido en más de una ocasión que el INI investigase lo que estaba ocurriendo en la empresa. En el seno de la misma se sospechaba de los asuntos más turbios. En 1979 se pidió a un consultor internacional un estudio del funcionamiento y organización de la sociedad. En él se decía: "La mayor parte del personal se siente relegado, despreciado, arrinconado... Todo son críticas a la presidencia y a la dirección general de Madrid. Críticas ácidas y descomedidas que llegan hasta lo indecible. Historias de negocios turbios, de comisiones secretas, evasión de fondos, abuso de gastos, viajes faraónicos... están en boca de empleados y directores. Y toda esta gente está convencida que la alta dirección de Madrid apadrina a sus compinches y amigos y se aprovecha de la empresa en beneficio personal. En una palabra, que frauda. Y dentro de este convencimiento muchos intentan hacer lo mismo, y algunos se descubren, como en el caso de El Puerto de Santa María y otros. Hemos sentido en casi todo el personal de Marsans un despego, una indiferencia total en relación a la empresa".El consultor continúa informando: "Si ellos roban, ¿por qué no lo vamos a hacer nosotros?, se preguntan. Existe un hondo sentimiento de descrédito en relación a la presidencia y a la dirección general... Es necesario que se aclaren definitivamente todas estas historias y rumores de peculado y abuso de poder, no solamente a nivel de presidencia, sino a nivel de jefes y directores de agencias. Es curioso que muchos de los directores de agencias qué insinúan malversación en las altas esferas de la empresa y se quejan de ganar sueldos de hambre vistan y vivan como millonarios. En muchas agencias, los dispendios de representación profesional y los gastos personales se confunden y son muchos los que utilizan restaurantes y hoteles de lujo, viajes, vacaciones, alquiler de coches, etcétera, para uso personal. Es lo que se dice, y sería necesario investigar. El tren de vida de gran parte de los directores no está de acuerdo ni con la época de crisis ni con los resultados financieros de la empresa... Da la impresión de existir un acuerdo tácito entre jefes y directores y algunos empleados: 'Tú no te metas con lo que yo hago y yo te dejo que hagas lo que tú quieras'. Y es así como los empleados y jefes discretos pueden hacer viajes a todas partes del mundo y pasar sus notas de gastos con generosidad y facturas de representación excesivas. Estos comentarios son públicos entre los empleados de Marsans".

Por fin, la auditoría

En la fecha en que se entrega este informe es presidente de Viajes Marsans José María Maldonado, que posteriormente será consejero delegado de Mundiespaña y que aparecerá muerto en un hotel de Madrid recién finalizado el Mundial de Fútbol, en un momento en que están en entredicho algunas de las cuentas económicas de dicho acontecimiento deportivo.

El informe en cuestión es hallado en las oficinas de la sociedad cuando el actual equipo de Marsans, presidido por Javier Gómez Navarro, es nombrado por el INI en febrero de este año. Poco tiempo antes, el comité de empresa de Marsans ha vuelto a exigir una auditoría de la empresa, esta vez al equipo del INI nacido del cambio político; esto es, a Enrique Moya, presidente del instituto, y a Julián García Valverde, vicepresidente. La auditoría se inició en enero de este año y ha tenido su punto final en octubre.

Su contenido es esencialmente técnico y en sus páginas es difícil encontrar ejemplos de la situación denunciada en 1919 en el informe de la consultora. Sin embargo, de ella se desprenden un conjunto de datos que permiten calificar la situación de Marsans como de quiebra. "Según se desprende del balance de la situación", dice la auditoría, "y teniendo en cuenta los problemas señalados, el neto patrimonial de la empresa a 31 dé octubre de 1982 se cifraría en un valor negativo, por lo que le sería de aplicación el artículo 150 de la ley de Sociedades Anónimas, referente a las causas de disolución de las mismas". En dicho balance de situación, en el activo de la sociedad, se incluyen unas pérdidas acumuladas de 3.087 millones de pesetas.

Según el presidente de Marsans, Gómez Navarro, que fue nombrado cuando la auditoría estaba en marcha, "ha habido grandes dificultades para terminarla, porque en diversas filiales internacionales, tales como en las de Argentina, Brasil y Venezuela, ha habido destrucciones inexplicables de los archivos y no existía, por tanto, la documentación necesaria. En muchos países se ha tenido que establecer la situación patrimonial de la sociedad por diferencia del activo y del pasivo más que por el seguimiento de las cuentas. Por ello no se puede determinar el momento exacto en que se empiezan a acumular las pérdidas".

Las etapas

Sin embargo, para Gómez Navarro sí se pueden delimitar las grandes etapas de la vida de la empresa y sus vicisitudes económicas, que permiten explicar cómo se ha llegado a la situación actual: en julio de 1983, Viajes Marsans, con un capital social de 69 millones de pesetas, tenía un endeudamiento con bancos de 4.500 millones de pesetas. Los gastos financieros eran superiores al margen comercial total de la empresa. Poco tiempo antes, Marsans estaba prácticamente bloqueada por sus proveedores. "Estaba ocurriendo que Viajes Marsans entregaba un bono a un cliente y el bono no era aceptado en el hotel porque éste no daba ya crédito a la empresa. Así, el cliente que había pagado ya su servicio en Marsans, si quería instalarse en el hotel, tenía que volver a pagar directamente a este último", dice Gómez Navarro.

La primera medida que se tomó fue pedir al INI un crédito de 1.500 millones de pesetas a cuenta de la aportación de capital que el instituto tenía que hacer como consecuencia de los resultados de la auditoría, que se dedicaron íntegramente al pago de proveedores. "Así se desbloqueó la situación, y hoy Marsans vuelve a ser una empresa comercialmente solvente y sus servicios son atendidos en hoteles y proveedores de todo el mundo. Hemos renegociado con las compañías aéreas y con las cadenas hoteleras las condiciones de trabajo", dice el presidente. Pese a esta solvencia comercial, en el año en curso la empresa perderá alrededor de 1.000 millones de pesetas, "una cifra equivalente a los gastos financieros, que siguen siendo desorbitados".

Viajes Marsans es la agencia de viajes más antigua de España; nació en 1910 como servicio de viajes de la Banca Marsans y tuvo su primera oficina en Canaletas, en plenas. ramblas barcelonesas. La Banca Marsans fue absorbida por el Banco Central, pero Viajes Marsans continuó siendo independiente como propiedad de la familia del mismo apellido.

En 1964, Enrique Marsans vende su empresa al INI a través de Autotransporte Turístico Español, SA (ATESA). El instituto, al comprarla, tenía un doble objetivo: en primer lugar, completar una red de comercialización de una serie de empresas que eran suyas, tales como Enursa (hoteles), Atesa (alquiler de coches y autobuses), Iberia, Aviaco ... ; en segundo lugar, aprovechando la buena gestión de Marsans, introducir técnicas de gestión en todo el grupo. Hasta principios de los años setenta, Marsans tuvo una expansión moderada. Al comienzo de esa década, con Claudio Boada como presidente del INI, es nombrado presidente de la sociedad Juan Careaga. Son fechas en las que se ha acelerado la expansión y crece el volumen de ventas. Sin embargo, todo ello se está haciendo sin un soporte financiero adecuado, lo que da lugar a algunos problemas de tesorería, y significa el precedente de la impresionante bola de endeudamiento en que se convertirá Marsans en el transcurso de unos años. "La expansión no estaba financiada con la ampliación de capital necesaria", afirma una de las personas que mejor ha conocido la trayectoria de esta empresa de servicios.

En 1976 entra como presidente José María Maldonado, que ya llevaba tres años como director general de Marsans. Esta etapa es decisiva para el cambio de tendencia de una gestión saneada a otra con acumulación de pérdidas. La mala financiación de la entidad continúa al mismo tiempo que prosigue la expansión. Lo que años atrás era un problema incipiente se convirtió en principal. Marsans empieza de hecho a tener pérdidas, y simultáneamente comienzan las irregularidades contables para disimularlas, manipulando los balances que se envían al propietario, el INI. Hay una auténtica fuga hacia adelante, una expansión internacional muy grande. Se montan oficinas en muchos lugares del mundo, especialmente en América Latina, sin establecer los controles adecuados, lo que da lugar a otras irregularidades, como cuentas que no cuadran, movimientos contables entre central y filiales sin justificación adecuada ni soporte real, etcétera. En 1978 se fuga el director de Argentina con 250.000 dólares de la época. Marsans tiene entonces más de 70 oficinas, de las que más de 20 están en el exterior.

¿Eran conocidas estas irregularidades en el momento de cometerse? Nadie lo sabe; dicen actuales ejecutivos del INI que se han enterado ahora de ellas. "La empresa pierde a partir de 1976", dice Gómez Navarro. "El problema no es tanto las pérdidas que figuran contablemente cuanto las que se encubren, ya que las primeras son repuestas periódicamente por el INI para cumplir con la ley de Sociedades Anónimas e impedir que quiebre la entidad. Las pérdidas encubiertas se remedian acudiendo al endeudamiento y generan una gigantesca bola, con unos gastos financieros tremendos que nos conducen a la situación actual. En resumen, se puede afirmar que hasta 1980, fecha en que cesa Maldonado como presidente, Marsans es una agencia de viajes comercialmente muy viva, pero con una estructura financiera disparatada, con enormes deudas a proveedores y a la banca".

A finales de 1980, el INI nombra presidente a Luis García, con el encargo de remodelar la empresa y cerrar algunas oficinas, lo que significa una reducción de plantilla que se hace a través de bajas incentivadas. De, unas 500, personas que trabajaban dentro de España en Marsans quedan unas 350. Esta medida de saneamiento y de ruptura con una situación de expansión descontrolada, que a priori podía haber tenido efectos positivos, se recuerda en Marsans como un elemento más del principio del desgaste: primero, porque la empresa se descapitalizó humanamente. Se fueron los mejores, aquellos que tenían otras alternativas de trabajo. Y, además, algunos de los que se fueron crearon con las indemnizaciones percibidas otra agencia de viajes, Columbia Tours, que hizo la competencia a Marsans arrancándole algunas de las cuentas más significativas, algunas de ellas de empresas del INI. Luis García es nombrado, por el ministro Luis Gamir, director general de Promoción del Turismo, y se hace presidente a José Luis Arroyo, director general des

Viajes Marsans, una Rumasa en pequeño

de 1976, un hombre para el interregno hacia el cambio que, según algunas fuentes consultadas, es el primero que intenta poner fin a la situación de gastos generales y de representación desproporcionados y sin justiflicación.En febrero de 1983, un mes después de iniciada la auditoría, entra a la presidencia de Marsans Javier Gómez-Navarro, que anteriormente había sido adjunto a la gerencia en Edicusa (empresa editora de la revista Cuadernos para el Diálogo) y editor de la revista Viajar.

Las irregularidades

La auditoría realizada por el INI aporta el estado de la cuestión, pero no expresa el detalle de las truculencias cometidas en Marsans en estos años, indicadas en general en el informe citado de la empresa consultora de 1979. Sin embargo, estas irregularidades se han rastreado, las conoce ya con nombres y apellidos el INI, y la dirección (le la empresa ha comenzado las acciones legales pertinentes tanto en España como en los países con filiales presuntamente incursas en acciones penales.

La más famosa de estas irregularidades ha sido la de las deudas contraídas y no satisfechas por el matrimonio formado por Rafael Ardid y Mariola Martínez Bordiú (nieta del general Franco). La deuda de la familia Ardid con Marsans asciende a 700.000 pesetas de las de 1973 y, contrariamente a lo que se ha escrito, no pertenecen a los gastos de la boda más que en una pequeña cantidad. El resto de los conceptos de la deuda corresponden a un crucero, un safari en África, un viaje a Biarritz y otro a Italia.

En cualquier caso, con ser importantes las Irregularidades descubiertas, "afectan a menos de un 10% de las pérdidas acumuladas. El 90% restante es debido al descontrol, mala gestión y estructura financiera insostenible", declara Gómez Navarro. "Es decir, que las pérdidas no significan que alguien o varias personas se hayan llevado los 3.000 millones para sus bolsillos, privados".

En un informe que ha elaborado la actual dirección de Marsans se afirma que "la situación en la que se encontraba Viajes Marsans en el momento de la toma de posesión era realmente caótica. La empresa estaba totalmente quebrada, sin recursos propios (69 millones), con un endeudamiento bancario brutal (1.50.0 millones de pesetas y 10 millones de dólares) y una deuda con proveedores superior a los 2.000 millones de pesetas, lo que la situaba al borde del colapso por retirada del crédito de los hoteles. Y tour operators. La administración era casi inexistente, no existían cuentas auxiliares -ni de proveedores ni de clientes-, no se conciliaban las cuentas con las filiales, no se consolidaba el balance, no existían archivos en condiciones.

Y en algunos sitios habían sido destruidos. No existía política comercial alguna ni política de compras. El personal estaba absolutamente desmoralizado y sin confianza alguna en la dirección. El desarrollo de la auditoría ha sacado a la luz múltiples irregularidades, muchas de las cuales han sido imposible documentar por la inexistencia de archivos en condiciones y la falta de documentación soporte en numerosos asientos contables. Las irregularidades han sido cometidas tanto en España como en las filiales, y los posibles implicados en las más importantes son el ex presidente José María Maldonado y los directores de Marsans-México, Bañá, y Marsans-Lusitania, Correia. Hay que hacer constar que en Portugal los auditores fueron amenazados y hubo que proporcionarles prollección y garantías".

Entre las presuntas irregularidades detectadas en España figuran las de delito fiscal; cuentas B; falseamiento de documentos mercantiles por manipulación de balances y cuentas de resultados; eliminación de partidas de la cuenta de proveedores, disminuyendo el pasivo y las pérdidas; imposición a las filiales de saldos ficticios, con lo que se incrementaban en Madrid las cuentas a cobrar, se aumentaba el activo y consecuentemente disminuían las pérdidas; gastos generales y de representación desorbitados (en el informe figura, por ejemplo, la compra de monedas de oro por valor de 8.500 dólares en México, o gastos de hotel y fiesta de carnaval en Río de Janeiro por 7.000 dólares, cargado en gastos de la empresa); contratación de servicios con empresas sin concurso, etcétera. Sobre todo) ello se ha encargado un dictamen jurídico al catedrático de Derecho Penal Enrique Gimbernat.

En cuanto a las irregularidades en las filiales internacionales de Marsans, destacan las de Portugal y México. En Portugal hay presunción de delitos de estafa y apropiación indebida contra el antiguo director Correia. Asimismo, evasión de divisas continuada (Viajes Marsans enviaba para pagos de servicios a Portugal cheques en dólares, de los cuales ni uno sólo ha sido ingresado en la cuenta de la empresa como dólares, sino que eran ingresados como escudos portugueses. Estos cheques se endosaban y eran ingresados en cuentas numeradas en Suiza o el Reino Unido).

En el informe de la compañía se afirma que "con fecha 21 de septiembre se comenzó la auditoría de Lisboa y ese mismo día fuimos expulsados de la filial... Al detectar la primera irregularidad, el director, Correia, paró la auditoría y nos expulsó de la filial... Al terminarse la auditoría, se han detectado las siguientes irregularidades: salidas de caja contabilizadas como pago a Marsans-España y sin recibir en la central; cheques en dólares enviados desde Marsans-España a Marsans-Lisboa en pago de servicios y no ingresados en la filial; intereses bancarios no ingresados en la filial... Actualmente, y después de todo esto, Correia aparece casi cada día por Marsans-Lisboa insultando y amenazando de muerte a los empleados. Esto mismo hizo con loa auditores enviados desde Marsans-España".

Respecto a México, las conclusiqnes son parecidas: las cuentas no cuadran y falta dinero. Asimismo se detecta, mediante diversas operaciones, desviaciones de importantes cantidades hacia Estados Unidos. Por ejemplo, en el informe: se dice: "La filial de Marsans-México abrió una cuenta corriente en el Bank of Miami, de Miami, en agosto de 1982. En esa fecha hay registradaen las cuentas bancarias de Marsans-México una salida, de 754.302 dólares. El director de Marsans-México, Bafiá, se negó a entregar los extractos de la cuenta del Bank of Miami... Con fecha 31 de octubre ¿le 1977, Caracas envió un cheque nominativo a Viajes Marsans de México por un importe de 17.259 dólares, para que a su vez México pagara a Turismo Internacional Mexicano la misma cantidad por cuenta de Caracas, El citado cheque fue endosado por el director e ingresado en su cuenta personal, y la deuda con Turismo Internacional Mexicano se pagó con cheques en pesos sacados de la cuenta de MarsansMéxico y cargados a diferencias en bonos...".

Por todo esto, el affaire descubierto en Marsans es calificado en medios del Ministerio de Industria y de la propia compañía como "una Rumasa en pequeño". Es todo un síndrome.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de noviembre de 1983

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